18 de octubre 2005 - 00:00

Romero celebra lealtad con pedido de internas en el PJ

Juan Carlos Romero
Juan Carlos Romero
Juan Carlos Romero, gobernador de Salta, desde Tartagal, donde el peronismo salteño recordó el 17 de octubre de 1945, señaló «la imperiosa necesidad de una reorganización del justicialismo, mediante elecciones internas». Casi el mismo reclamo hecho desde La Rioja por el ex presidente Carlos Menem. Claro que en este caso y sin avanzar en explicar sus recompuestas relaciones con Néstor Kirchner, Romero reclamó también «la búsqueda de consensos entre los distintos sectores» del partido. Eran 20.000 los convocados y el mandatario salteño mandó otra señal: dijo que «en una sociedad altamente fragmentada debemos buscar consensos. Debemos entender los peronistas y todos los argentinos que este país saldrá adelante con acuerdos, pero nunca con enfrentamientos y agravios».

Parece extemporáneo, pero en el Partido Justicialista hay quienes reclaman que haya elecciones internas, cuando aún no está resuelto el interrogante que se dibuja en el horizonte del domingo que viene, 23 de octubre, con elecciones en todo el país.

Cualquier consulta que se haga al respecto recibe la misma respuesta: hay que esperar a ver qué pasa el domingo. Así se expresó ayer por ejemplo el interventor judicial del Consejo Nacional del PJ, Ramón Ruiz, al ser consultado por este diario, agregando que «hay que ver cómo queda el mapa electoral interno».

• Candidaturas

Romero pero también Menem y Adolfo Rodríguez Saá están esperando el resultado del domingo para lanzar sus candidaturas para 2007. Todos ellos están convencidos de que ganarán. Se dirá que no todos tienen la misma chance, pero igual lo harán. Aunque más no sea para terminar aceptando integrar la fórmula presidencial.

Es probable también, como coincide la mayor parte de los dirigentes peronistas consultados, que finalmente Kirchner se convenza de que para encarar la recta hacia 2007 debe asumir la presidencia del Consejo Nacional del PJ, como deslizó Ruiz anoche, cuando dijo que «probablemente todo termine en una lista de unidad, como ha ocurrido en el pasado».

Y ésta es la parte curiosa y divertida de todas estas alquimias peronistas; habiendo cumplido ayer 60 años de aquella jornada histórica del '45, el PJ nunca hizo una elección interna partidaria nacional. Todavía está por debutar en semejante empresa. ¿Y alguien sabe por qué no habrá internas partidarias? En el peronismo sí lo saben: es porque no existe padrón nacional. En el pasado siempre se terminó acordando con una lista de unidad.

Los planos de conflictos son varios para esa unidad: uno es el parlamentario; otro es el partidario -quizá el menos importante para quienes no disputarán la presidencial en el '07-, y otro es el del resultado de las elecciones. Habrá que ver cómo le va a cada uno en la feria, en su territorio. En el pago chico de Tres de Febrero, el duhaldista
Hugo Curto lleva a su mujer de candidata a concejal -por el apellido-, y los letreros refuerzan: «Apoye a Hugo Curto». Ningún jefe territorial quiere resignar sus potestades, aunque hayan armado las dos listas antagónicas locales.

• Conversaciones

Además nadie quiere admitir que después del domingo todos conversarán con todos. Alberto Fernández volvió ayer a pontificar que el enfrentamiento bonaerense no tiene retorno y no habrá diálogo posible (ver Diálogos en Contratapa). Y lo sabe bien Alberto Balestrini, pope municipal de La Matanza, que encabeza la lista de candidatos a diputados nacionales del kirchnerista Frente para la Victoria, que se atrevió a adelantar que después de las elecciones él conversaría con «algunos compañeros peronistas». Casi lo fulminan. Le adjudican a Kirchner haber sentenciado: «Vos no hablás más», y efectivamente no se lo volvió a escuchar.

Sin embargo son todos peronistas, aunque un fallo del juez federal
Manuel Blanco, convalidado por la Cámara Nacional Electoral, haya afirmado que el PJ y el Frente para la Victoria son dos identidades políticas diferenciadas.

Aníbal Fernández
, en ocasiones el locuaz ministro del Interior, concurrió ayer a Jujuy para festejar el 17 de octubre e inaugurar un local del Partido Justicialista junto con el gobernador Eduardo Fellner. ¿Quién puede negar que este Fernández bonaerense no es peronista?

El propio
José Manuel de la Sota no para de decir que «el domingo gana el frente que encabeza el Partido Justicialista». No es lo que piensa Hilda Chiche Duhalde, que a cuanta tribuna sube, proclama claramente que «el Frente para la Victoria es otro partido». Y de hecho parecería que así fuera porque el monopolio de los símbolos los tiene el PJ oficial bonaerense que ella representa. Tan es así que hasta el mismo Felipe Solá la ha acusado de querer ser «la portera del PJ, la que diga quién entra y quién queda afuera». Se refiere al PJ bonaerense, claro. Que el año pasado hizo su propia interna eligiendo a José María Díaz Bancalari como su presidente por cuatro años. Por lo que ayer algunos se preguntaron a propósito de la presidencia del bloque y la de la Cámara de Diputados: «¿Cambiarán a Díaz Bancalari y a (Eduardo) Camaño si la diferencia es de un solo dígito el domingo?».

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