Romero celebra lealtad con pedido de internas en el PJ
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Juan Carlos Romero
Y ésta es la parte curiosa y divertida de todas estas alquimias peronistas; habiendo cumplido ayer 60 años de aquella jornada histórica del '45, el PJ nunca hizo una elección interna partidaria nacional. Todavía está por debutar en semejante empresa. ¿Y alguien sabe por qué no habrá internas partidarias? En el peronismo sí lo saben: es porque no existe padrón nacional. En el pasado siempre se terminó acordando con una lista de unidad.
Los planos de conflictos son varios para esa unidad: uno es el parlamentario; otro es el partidario -quizá el menos importante para quienes no disputarán la presidencial en el '07-, y otro es el del resultado de las elecciones. Habrá que ver cómo le va a cada uno en la feria, en su territorio. En el pago chico de Tres de Febrero, el duhaldista Hugo Curto lleva a su mujer de candidata a concejal -por el apellido-, y los letreros refuerzan: «Apoye a Hugo Curto». Ningún jefe territorial quiere resignar sus potestades, aunque hayan armado las dos listas antagónicas locales.
• Conversaciones
Además nadie quiere admitir que después del domingo todos conversarán con todos. Alberto Fernández volvió ayer a pontificar que el enfrentamiento bonaerense no tiene retorno y no habrá diálogo posible (ver Diálogos en Contratapa). Y lo sabe bien Alberto Balestrini, pope municipal de La Matanza, que encabeza la lista de candidatos a diputados nacionales del kirchnerista Frente para la Victoria, que se atrevió a adelantar que después de las elecciones él conversaría con «algunos compañeros peronistas». Casi lo fulminan. Le adjudican a Kirchner haber sentenciado: «Vos no hablás más», y efectivamente no se lo volvió a escuchar.
Sin embargo son todos peronistas, aunque un fallo del juez federal Manuel Blanco, convalidado por la Cámara Nacional Electoral, haya afirmado que el PJ y el Frente para la Victoria son dos identidades políticas diferenciadas.
Aníbal Fernández, en ocasiones el locuaz ministro del Interior, concurrió ayer a Jujuy para festejar el 17 de octubre e inaugurar un local del Partido Justicialista junto con el gobernador Eduardo Fellner. ¿Quién puede negar que este Fernández bonaerense no es peronista?
El propio José Manuel de la Sota no para de decir que «el domingo gana el frente que encabeza el Partido Justicialista». No es lo que piensa Hilda Chiche Duhalde, que a cuanta tribuna sube, proclama claramente que «el Frente para la Victoria es otro partido». Y de hecho parecería que así fuera porque el monopolio de los símbolos los tiene el PJ oficial bonaerense que ella representa. Tan es así que hasta el mismo Felipe Solá la ha acusado de querer ser «la portera del PJ, la que diga quién entra y quién queda afuera». Se refiere al PJ bonaerense, claro. Que el año pasado hizo su propia interna eligiendo a José María Díaz Bancalari como su presidente por cuatro años. Por lo que ayer algunos se preguntaron a propósito de la presidencia del bloque y la de la Cámara de Diputados: «¿Cambiarán a Díaz Bancalari y a (Eduardo) Camaño si la diferencia es de un solo dígito el domingo?».




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