El escrutinio de las elecciones nacionales y provinciales en Santa Cruz, en especial el de los votos locales que por el sistema de Ley de Lemas se presenta más lento, genera crecientes expectativas en los distintos comandos electorales, en la espera de definiciones sobre las nuevas autoridades, en tanto que los principales candidatos permanecen en un prudente silencio.
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En el tradicional local del Frente Para la Victoria (FPV) en Río Gallegos, inaugurado por el ex presidente Néstor Kirchner en su primera campaña nacional de 2003, ya comenzaron a sonar los bombos y redoblantes aportando fervor a los pocos datos recibidos hasta el momento, a los que se sumó una caravana de autos a los bocinazos.
En ese comando los primeros datos del interior de la provincia aportaron entusiasmo, en función de una buena elección tanto de la ministra de Desarrollo Social Alicia Kirchner, que se postula a la Gobernación, como de Máximo Kirchner, quien encabeza la lista a diputados nacionales del FPV.
También ven algunos datos favorables en las mesas de Río Gallegos que les darían una mejor performance que en las PASO.
Aunque con menor bullicio, también las expectativas van en aumento en los tres locales de la alianza Cambiemos UNA: el clásico comité de la UCR en la calle 9 de Julio, del candidato a diputado nacional Héctor Roquel; otro en Zapiola del postulante a intendente Pablo Fadul, y un salón preparado para el cierre de la elección del candidato radical a gobernador Eduardo Costa.
Pero también allí los datos son escasos, lo que genera un clima cauteloso aunque expectante en la militancia y dirigencia. Allí dan por triunfador a Costa, en tanto vislumbran como peleada la elección en la capital provincial entre sus sublemas de Fadul y Roberto Giubetich.
Muy diferente es el clima en la Casa de Gobierno provincial ?donde se hace el escrutinio oficial- y el local partidario del gobernador Daniel Peralta, donde se reunió poca gente con pocos ánimos de evaluar resultados, luego de recibir las primeras mesas.