El sábado se produjo un desembarco masivo del gobierno en Mendoza. Daniel Scioli, después de recibir en Ezeiza a los Kirchner (llegaron demorados por la niebla), se fue con Juan Carlos Mazzón, y el máximo representante de Kirchner en el Congreso, el ex vicegobernador Eduardo Arnold, a un acto en General Alvear, la localidad de Mendoza donde comienza la Patagonia. Fue la fiesta de la Ganadería de zonas áridas, con pantagruélico asado y espacio (y tiempo) para algunas charlas sobre política:
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1. El mensaje de Kirchner a los viajeros sobre Duhalde fue que por ahora no hay pelea. Más aún, que quien se pelee será sometido a castigo. «A los que fueron al tren de San Vicente -sigue el dictamen presidencial- los entiendo. La mayoría de los asistentes al acto duhaldista no sabía a qué iba; le tomaron esa foto; los duhaldistas la explotaron bien. Es política, ¿por qué me voy a enojar?» «No es hora de pelearse dentro de los partidos políticos, hay que atacar los grandes problemas que tiene la Argentina, como la pobreza, la desigualdad y la marginación», tradujo Scioli, en su discurso, ese dictamen.
2. Sobre Mendoza: los visitantes entornaron al gobernador radical Julio Cobos, a quien se lo consigna peleado con su mentor y antecesor, Roberto Iglesias. Creen que va a necesitar apoyo de Buenos Aires porque la UCR local amenaza con condicionarle la adhesión. Cobos ensaya rumbos propios respecto de su antecesor Iglesias, como antes éste lo hizo con Víctor Fayad. Este lo promovió como intendente y gobernador y no puede ascender de diputado. Mazzón, que juega de local y maneja el peronismo provincial, les advierte a los porteños que los mendocinos suelen montar esas bombas cazabobos para incautos y que no tienen que creerse mucho esas peleas, que son más para afuera.
3. Igual se plegaron al acto los legisladores nacionales del peronismo, encabezados por Marita Perceval-Celso Jacque, otro mendocino notable en el nuevo senado, y preocupados porque si no hacen algo para levantar cabeza van a terminar perpetuando al radicalismo en una provincia en la que creyeron eran un poder imbatible cuando los comandaba José Bordón.
4. Scioli, que no da puntada sin hilo, por las dudas, elogió a los dos dirigentes máximos de la UCR local. «Un gobernador exitoso toma la posta de otro gobernador exitoso y donde la posición ayuda para seguir creciendo.» También advirtió sobre la aguda crisis de seguridad que hay en el país. En las próximas horas desembarca ahí Juan Carlos Blumberg para hacer un megaacto en Mendoza, provincias que es la segunda en el país, después de Buenos Aires, en la cantidad de asesinatos por cada 100 habitantes. Tan compleja es esa plaza que ya estuvo por ahí Adolfo Pérez Esquivel haciendo campañas contra Blumberg.
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