31 de marzo 2006 - 00:00

Se quiebra diálogo con Uruguay

El gobierno argentino se encuentra a la espera de una respuesta de su par uruguayo para saber si resultará viable la concreción de una reunión entre los presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez la próxima semana en Colonia mientras que voceros del ejecutivo relativizaron las versiones que indicaban que se agudizó el conflicto binacional por las papeleras.

"La pelota está en cancha uruguaya", graficó una calificada fuente diplomática para expresar el punto en que se encuentra la negociación por conseguir un documento binacional que encamine el conflicto por la instalación de dos plantas de celulosa en Fray Bentos.

El planteo argentino -enviado anteayer por la tarde a Montevideo- es analizado desde la víspera en el seno del gobierno uruguayo, que para el público hace gestos de firmeza y sostiene que "las plantas se construirán, sin dudas", pero a la vez transmite "optimismo" de llegar a un acuerdo con Argentina.

El gobierno de Kirchner no prevé ceder en su convicción de que un eventual acuerdo con el Uruguay debe ser "preciso", particularmente en lo que tiene que ver con el "proceso de producción" de las empresas Botnia y Ence.

"De no ser así, si se continúa con la idea de un documento laxo, no sólo que no habrá reunión entre presidentes sino que no quedará otro camino que recurrir a la Corte Internacional de La Haya para dirimir el diferendo", indicó una fuente vinculada con la redacción del documento.

Durante la jornada se produjeron dos hechos que alteraron el transcurrir de las negociaciones, una comunicación de Botnia a sus trabajadores que "las obras no se detendrán" y una nueva afirmación de Vázquez sobre que "las plantas se harán sobre el río Uruguay".

En cuanto a la comunicación, corrió por cuenta de los directores de Obras y de Recursos Humanos de la compañía finlandesa en dos momentos, primero ante una representación del Sindicato de la Construcción filial Fray Bentos y luego ante 40 miembros del denominado Comité de Obra.

Curioso resultó que este episodio -contramarcha de una decisión anunciada oficialmente hace dos días- no fue trasladado por Botnia al Ejecutivo del Uruguay.

"No se nos ha notificado nada, de manera que para el gobierno del Uruguay sigue en pie que Botnia detendrá las obras el 6 de abril", respondió un vocero oficial de la gestión Vázquez.

También desde la Casa Rosada se tomó la situación con "reserva", por considerar que "lo oficial debe ser oficial y no comunicado de manera indirecta".

A esto, se le sumó que el sindicalista Juan Sardellaexpresó que los trabajadores de Botnia quedaron con "dudas" sobre qué terminará haciendo la empresa, a pesar del anuncio que les hizo.

"La verdad es que tenemos dudas, ya no sabemos qué va a hacer la empresa. Hoy (por ayer) nos anunciaron que la obra no se parará dando una vuelta de tuerca como si nada. El lunes haremos una asamblea a la mañana para ver si tenemos mejor información", aseveró el dirigente Juan Sardella.

Los "mensajes" que llegaron desde el Uruguay naturalmente repercutieron tanto en Gualeguaychú como en Colón, donde los asambleistas en general se manifestaron "a la expectativa".

Se escucharon voces asambleistas en dos sentidos: "Es una nueva provocación para que volvamos al corte y les demos pie a seguir con las obras", dijeron unos, en tanto que minoritariamente hubo expresiones en favor de retomar las medidas de fuerza.

El gobierno argentino insiste con que el documento que firmen los presidentes especifique claramente el "proceso de producción" que emplearán las plantas de celulosa en Fray Bentos y que determine las "connotaciones medioambientales diversas" del emprendimiento.

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