El senador nacional por el PJ Jorge Capitanich aseguró hoy que "el jefe de Gabinete no tendrá superpoderes", y criticó a la oposición porque "ha querido transformar un tema administrativo en un problema político, tergiversándolo con falacias de todo tipo".
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"El Gobierno lo único que pretende es buscar una administración eficaz, transparente y moderna", dijo el legislador chaqueño en declaraciones radiales formuladas esta mañana.
Además, sostuvo que "la reforma que se propicia por parte del Poder Ejecutivo no constituye una delegación de facultades ni tampoco la asimilación a la excéntrica denominación de superpoderes".
"Estas facultades fueron utilizadas ininterrumpidamente por todos los gobiernos democráticos, lo cual demuestra que de excepcional no tiene nada y que es una herramienta necesaria para el correcto funcionamiento de la administración del país", aseguró el senador por el PJ.
"La Constitución Nacional -destacó- otorga al jefe de Gabinete de ministros la facultad de ejercer la administración general del país, recaudar las rentas y ejecutar el Presupuesto y lo que se busca con esta Ley es adecuar la normativa sancionada en 1992 -el artículo 37 de la ley de Administración Financiera- que había quedado desajustada con respecto a la reforma constitucional de 1994 que creó la figura del jefe de Gabinete, que es el que tiene a cargo la ejecución del Presupuesto".
Añadió que "el Gobierno tiene que ejecutar el Presupuesto", y sostuvo que la Ley de Administración Financiera fue dictada en 1992, después de que "durante una década el país funcionara sin presupuestos aprobados y sin normas que regularan adecuadamente la administración del Estado".
Asimismo, Capitanich desmintió que el uso de estas atribuciones implique la posibilidad de que el Poder Ejecutivo "ponga de rodillas" a los intendentes y gobernadores.
"El sistema de distribución de recursos no puede ser alterado mediante reestructuración de partidas presupuestarias y ha quedado demostrado que la masa de recursos transferidas a las jurisdicciones provinciales aumentó de 15.000 millones de pesos aproximadamente en 2002 a más de 37.000 millones de pesos previsto para el ejercicio fiscal 2006", dijo.
De la misma manera, aseveró que "no es cierto que esta reforma propicie la extinción del control en la ejecución ni vulnere la división de poderes".
"El control legislativo es indelegable y, a su vez, la ejecución del Presupuesto posee diversos controles. Lo que se pretende es reafirmar la división de poderes en el sentido de reglamentar adecuadamente las atribuciones del jefe de Gabinete en lo que respecta a la ejecución del presupuesto como poder administrador y al Poder Legislativo en la fijación de límites y en el control de la ejecución", ratificó.
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