Segundo de Bergoglio, de Cromañón a las papeleras

Política

El obispo designado de Gualeguaychú, monseñor Jorge Lozano, analizó con el presidente de la Conferencia Episcopal de Uruguay, monseñor Pedro Galimberti, y otros prelados uruguayos, la polémica que mantienen ambos países por la instalación de dos papeleras en Fray Bentos. Pidieron, en el estilo habitual de los pronunciamientos eclesiásticos, un «diálogo auténtico y verdadero» para superar el conflicto.

Del encuentro, que se realizó el martes en Montevideo, participaron también el obispo uruguayo de Mercedes, Carlos Collazi; y el obispo auxiliar de Salto, Heriberto Bodeant Fernández.

Durante la reunión, los obispos analizaron estrategias para «acompañar a la gente» afectada por el conflicto, aunque no se habló de una mediación oficial de la Iglesia.

Los prelados remarcaron la necesidad de «profundizar los lazos de fraternidad episcopal y de la tradición de colaboración mutua entre las diócesis» e «intercambiaron impresiones sobre problemáticas pastorales comunes».

  • Acompañamiento
  • Los obispos uruguayos le expresaron a monseñor Lozano el deseo de acompañarlo en el inicio de su tarea pastoral en la diócesis de Gualeguaychú, donde asumirá el próximo sábado 11 de marzo. Lozano se desempeña actualmente como obispo auxiliar de Buenos Aires y, desde ese lugar, trabaja muy estrechamente con el titular del Episcopado argentino y arzobispo porteño, cardenal Jorge Bergoglio, quien le encomendó que acompañara a los familiares de las víctimas de Cromañón desde que ocurrió la tragedia en diciembre de 2004.

    Lozano se reunió ayer en Gualeguaychú con los sacerdotes del clero local, quienes también le plantearon sus inquietudes sobre el conflicto por las papeleras que afecta la zona y analizaron «cómo acompañar la preocupación de los vecinos con gestos adecuados y palabras oportunas», según informaron las fuentes.

    Días atrás, Lozano había considerado «una causa justa y noble» el reclamo de los vecinos de Gualeguaychú que se oponen a la instalación de las plantas de celulosa y los exhortó a «acercar voluntades en la búsqueda de la justicia y de alternativas razonables», para encontrar una solución al conflicto. El obispo electo también había contado que muchos integrantes de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú, que mantienen los cortes de ruta, son catequistas de distintas parroquias de la zona o participan con sus hijos de los colegios religiosos del lugar.

    Desde la Iglesia uruguaya, el arzobispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno, había anticipado la disposición de esa institución para mediar en el conflicto y había asegurado que «en caso de que la Iglesia sea convocada estará presente» para encontrar soluciones al diferendo. «Si la Iglesia da una mano, bendito sea Dios.»

    La intervención de la Iglesia en el conflicto fue mencionada semanas atrás, cuando el diputado uruguayo Víctor Semproni, de la coalición oficialista del Frente Amplio, había propuesto la mediación del Vaticano entre las partes.

    Al conocerse esa noticia, el presidente de la Conferencia Episcopal Uruguaya consideró «prematuro» pedir al Vaticano que arbitre entre las partes, y propuso «primero agotar las instancias de diálogo».

    Dejá tu comentario