• Inquieta la asistencia de 5 sectores gremiales y piqueteros enfrentados. • Trenes y subtes, gratis, serán una zona liberada para los activistas. • Habrá mil policias desarmados para contener a 150 mil manifestantes.
La instantánea que construye Néstor Kirchner, con una plaza tumultuosa que lo idolatra, a tres años de su accidentado acceso al poder, reflejará también las múltiples -y más de un caso, irreconciliables- porciones en que se divide el pankirchnerismo.
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Sin agitar un fantasma que espanta al gobierno -el riesgo de violencia entre tribus antagónicas-, la «plaza del sí» diseñará un mapa donde quedará rubricada la mixtura y las rivalidades, territoriales y sectoriales, que se alinean detrás del patagónico.
Jefe informal del peronismo que tienta a radicales díscolos y hace equilibrio entre el sindicalismo ortodoxo y los piqueteros, en «su» show del 25 de mayo, Kirchner mostrará hasta qué punto logró unir detrás de su figura a sectores a simple vista incompatibles. En dos rubros (gremios y piqueteros) y en dos territorios (Buenos Aires y Capital Federal),-la «plaza del sí» reflejará los alineamientos, las disputas y hasta anticipará las alianzas y las batallas que dentro del kirchnerismo se desatarán en la previa de la elección de 2007.
«Espacios»
A continuación, un panorama de los «espacios» donde se expresarán diferencias marcadas que, en este caso, se focalizanen la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal pero también tienen manifestaciones propias en las columnas que llegarán del interior del país.
En materia gremial, la «plaza del sí» mostrará a cinco fracciones sindicales alineadas con Kirchner: la CGT moyanista, que promete la columna más populosa juntando a camioneros y colectivos de Juan Manuel Palacios; los «gordos» reconvertidos -que mostrará con su presencia la adhesión a Kirchner-; los ceteístas kirchneristas de Edgardo Depetri y Francisco «Barba» Gutiérrez con su MTV y un bloque periférico, de «gordos bis», de vendedores ambulantes -SIVARA-de Oscar Silva y Vialidad de César González, que promocionan su vínculo con el kirchnerista Dante Dovena, y que aprovecharán el festival K para anunciarse como tercera posición en la CGT. Como quinta expresión estarán «las 62 Organizaciones» del duhaldista Gerónimo «Momo» Venegas como «pata» sindical del PJ que advirtió que le hagan lugar cerca del escenario porque plantea llegar con 70 mil peones rurales y trabajadores de UOCRA a la plaza.
Los clanes piqueteros también expresarán sus disidencias al presentarse en la plaza en los dos grandes bloques que constituyen hoy la «disputa silenciosa» entre el piqueterismo K: los peronistas del Movimiento Evita de Emilio Pérsico -que, a su vez, intenta dejar atrás el ADN piquetero- y los guevaristas de Barrios de Pie, rama que comandan Humberto Tumini y Jorge Ceballos. Como tercera expresión, estará el FTV de Luis D'Elía y habrá además espacios menores como el MUP que quiere, desde el conurbano, constituirse en el cuatro grupo K de organizaciones sociales, espacio que ocupa el Frente Transversal de Depetri pero con marcado sesgo gremial.
Otro sector que dejará transparentada sus disidencias es el kirchnerismo bonaerense. Habrá dos espacios perfectamente delimitados: por un lado, el felipismo; por el otro, el peronismo, donde, al menos como simulacro, ahora vuelve a englobar al ex duhaldismo del PJ y al PJ neokirchernista del conurbano. El viernes, en una cumbre del Consejo del peronismo bonaerense, quedó expresada esta división (ver nota aparte) que también se reflejará en la plaza del 25. ¿Es un anticipo de cómo se dividirá, en adelante el FpV de Buenos Aires, entre los leales a Felipe Solá y el neokirchnerismo remoto y reciente, donde conviven el primer intendente en alinearse con Kirchner, el varelense Julio Pereyra y el ex escolta de Chiche Duhalde, José María Díaz Bancalari? Como en este último espacio confluyen los intendentes del Gran Buenos Aires, la columna del kirchnerismo pejotista, se anticipa más numerosa que la del felipismo que planea encabezar, al menos como simbolismo, el propio gobernador.
La división entre « primos» también llegará al kirchnerismo porteño donde el PJ de Alberto Fernández, al que de facto se incorporó al vicepresidente Daniel Scioli, programa la columna más numerosa de la Capital (ver nota aparte). En cambio, el jefe de Gobierno, Jorge Telerman, que alguna vez fantaseó con entrar a la plaza al frente de una caravana, sólo dará apoyo institucional a la convocatoria. Es claro: el telermanismo carece de «tropa» para movilizar. La tercera expresión, que busca un lugar en el ring, es Compromiso K porteño, que tiene entre sus referentes a Juan Carlos Dante Gullo, y que prevé tener presencia propia bajo el sol del 25.
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