8 de noviembre 2001 - 00:00

Senado aprobó nombramiento de seis directores del Central

El Senado aprobó anoche la designación de seis directores del Banco Central, incluido el vice de la entidad, Mario Blejer, y el senador peronista Ricardo Branda. En la misma sesión, dieron el visto bueno a los nombramientos de Felipe Murolo, Amalia Martínez, Hugo Bruzzone y Roberto Reyna, quienes se sumarán al presidente en funciones, Roque Maccarone, y los miembros del directorio con mandato vigente, Guillermo Lesniewer, Augusto César Magliano y Aldo Pignanelli.

El bloque PJ activó en las últimas horas la ratificación de la nueva cúpula del BCRA, luego de que Cristina Fernández de Kirchner, senadora electa por Santa Cruz, planteara que los legisladores en funciones debían «abstenerse» de realizar designaciones o aprobar proyectos. Sonó a provocación, a oídos de los senadores que se marchan dentro de 32 días.

• Entripado

La actual diputada patagónica apuntaba, entre otras medidas en marcha, a la confirmación de Branda. Kirchner tiene un añejo entripado con Branda no sólo porque el formoseño integraba la bancada peronista cuando ella -entonces, senadoradebió hacer rancho aparte en el '94 (virtualmente, la echaron y la obligaron a formar un minibloque, leal a su marido), sino también por la mención del flamante banquero en la causa por las supuestas coimas, en la cual se le dictó la falta de mérito.

Enemistada a muerte con Augusto Alasino y compañía, la mujer de Néstor Kirchner promovió las denuncias por los presuntos sobornos a cambio de la reforma laboral y anticipó, hace unas semanas, la intención de pedir la derogación de la ley no bien se siente en la nueva banca. Los compañeros de Branda redoblaron los esfuerzos para que, finalmente, se aprobara su diploma, entendiendo que los dichos de la santacruceña eran poco menos que una declaración de guerra contra los salientes. Es más, iniciaron la ronda de la víspera, con el pliego de Branda, al cual se acoplaron los demás animadores de la conducción del Central. No influyó demasiado que el formoseño aguardara ansioso la votación de su ascenso, a pocos pasos del recinto, en el salón Eva Perón, una suerte de VIP senatorial. Lo más importante para los senadores que vencen mandato el 10 de diciembre era que los Kirchner entendieran que habían recogido el guante. Daniel Varizat, solitario embajador del matrimonio en la Cámara alta, no hizo demasiados esfuerzos para repetir los argumentos de la señora de Kirchner. Al momento de argumentar su negativa, señaló que le parecía «inoportuno que este cuerpo apruebe el pliego de uno de sus integrantes». Con similar diplomacia a la de su jefa política, recomendó que esta designación quedara en manos «del nuevo Senado». Una forma elegante de decir que los actuales senadores no tenían legitimidad para hacerlo.

• Queja entrerriana

La semana que viene Branda prometió organizar una cena con sus ahora ex camaradas de bloque, los que obviamente no participarán a Varizat. El radical entrerriano Alcides López aprovechó la tanda de diplomas del BCRA para quejarse por la decisión, atribuida a Maccarone, que impidió que el Banco Nación fuera agente financiero de la provincia mesopotámica. Sus correligionarios avalaron la coronación de Branda, que le asegura al justicialista continuidad laboral en el Estado más allá del 10 de diciembre, y sirvió para destrabar los demás pliegos que esperaba turno en la Comisión de Acuerdos, que gerencia el chaqueño Horacio Zalazar, desde hace meses. La presencia de Branda en el directorio habilitó la ratificación de Blejer, Murolo, Martínez, Bruzzone y Reyna.

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