Solá acusó a Duhalde de postergar solución para la inseguridad
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Por un lado, el traslado de 3.700 presos bonaerenses a cárceles federales -para desinflar la superpoblación del sistema provincial-y, por otro, la presencia de Gendarmería en el control de zonas calientes del conurbano.
Sobre Alvarez, dicen que «quiere inquietar a Felipe»; a Ruckauf, en tanto, los operadores lo vinculan con lo que Solá afirmó el sábado por radio cuando denunció «operaciones políticas» sobre la crisis delictiva.
«Hay un uso de la inseguridad con objetivos políticos» aseguró el gobernador sin dar nombres aunque, más tarde, en La Plata lo tradujeron.
En esencia Solá denuncia un intento para correr a Juan Pablo Cafiero de Seguridad bonaerense a quien defiende ante la crítica del PJ -Juan Garivoto, jefe del bloque PJ, dijo que «99% del peronismo» no quiere al ministro-y del propio gabinete.
Es raro el ímpetu del gobernador por defender al frepasista, porque es un hecho que Cafiero seguirá domiciliado en La Plata pero, a más tardar en un mes, se mudará de despacho, lejos de los uniformados.
Pero eso recién ocurrirá cuando se concrete el hiperanunciado relanzamiento del gabinete que promete Solá desde hace algunos días. Hasta entonces tendrá que seguir lidiando con el caos diario y el retaceo nacional.




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