Solá pide sumar a ex duhaldistas
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• En pocos días, Solá gestionará en la Casa Rosada para que al menos cuatro diputados se encolumnen formalmente en el bloque del Frente para la Victoria. Se trata de Mariano West, de Merlo; Carlos Muñoz -con enlaces en Sergio Massa, titular de la ANSeS-; Alcides Sequeiros, de Pergamino; y Octavio Argüello, legislador que logró su banca gracias al acuerdo que en 2003 sellaron su jefe, el camionero Hugo Moyano, y el ex carapintada Aldo Rico. En La Plata hacen el siguiente razonamiento: si West y Massa son candidatos a diputados nacionales, Sequeiros tiene a su esposa Adriana Cudós como postulante a legisladora y Moyano -jefe de Argüello-puso a Héctor Recalde en la lista de diputados, ¿por qué no se encolumnan con el armado felipokirchnerista en la provincia? La pregunta la hace Solá en voz alta, aunque todos -especialmente el gobernadorconocen la respuesta.
• Como la semana que viene el FpV sumará a su bloque a los «transversales» Luis D'Elía, Osvaldo Deza y Rodolfo Casals, el felipismo pretende que también los nuevos leales a la Casa Rosada dejen el bloque del PJ y se sumen a la bancada oficialista. De ese modo, podrían incrementar de 20 a 27 el número de diputados leales y achicar a 31 el bloque duhaldista «puro». Como llamador, los felipistas le propondrán a West que se convierta en jefe del bloque de diputados del FpV, cargo que actualmente ocupa Alfredo Antonuccio, de Merlo. Hay un caso puntual que nadie quiere tocar: Horacio González es vice de la Cámara y responde a Alberto Descalzo, uno de los intendentes del conurbano más cercanos a Kirchner. Es una excepción: pedirle que salte al FpV implicaría poner en riesgo ese preciado sillón y, por ende, nadie le pedirá tanto.
• Pero lo más jugoso de las largas y numerosas charlas en que se discutió cómo encarar el proceso de unificación del felipo-kirchnerismo pasó por otros carriles: empezó una silenciosa -o no tantopulseada para definir qué sector del FpV, ante la eventualidad de tener número suficiente, colocará al próximo presidente de la Cámara de Diputados. Hay, casi, una certeza: salvo que la UCR se alinee con el duhaldismo, Osvaldo Mércuri no podría repetir como jefe de ese cuerpo. Esa banqueta más que apetecible -son 130 millones de pesos anuales, miel para cualquier paladar por rústico que sea-tiene muchos pretendientes, pero ya hay dos que muestran sus cartas: Julio Alak comenzó un proceso de seducción para juntar voluntades a favor de colocar ahí a Carlos Bonicatto mientras el ministro de Gobierno, Florencio Randazzo, le salió al cruce postulando para ese lugar a Raúl Pérez.
• Es probable que ninguno de los dos llegue a sentarse en la cima de la Cámara y, bien mirado, es probable que Randazzo levante el nombre de Pérez para bloquearle todas las chances a Bonicatto.




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