26 de septiembre 2002 - 00:00

Solá ya tiene "pata" frepasista

Un grupo de frepasistas de la provincia de Buenos Aires, antes dóciles a Chacho Alvarez y Alberto Flamarique, montó un plan «B» para Felipe Solá: armaron un partido para prestarle al gobernador un sello de goma en caso de que el caos duhaldista lo fuerce a competir por fuera del peronismo.

Con la sigla -PAN, Partido para la Acción Nueva-, los frepasistas buscan arrimar su oferta a Solá por intermedio del secretario general de la Gobernación, José María Toco González Fernández, también hermano de la primera dama Teresa Solá.

Es un enroque extraño. El gerente de la idea es el ex diputado provincial Ismael Alé, antes ladero de José Octavio Bordón y de estrechos vínculos con el camionero Hugo Moyano -éste es padrino de uno de sus hijos-, a quien debe, según admite, su banca en el Concejo Deliberante de Lanús y su escaño provincial.

Alé
confesó ayer que su compromiso es empujar «la reelección del gobernador» y detalló que aportan a esa causa el fichaje de la diputada Graciela Podestá y de un puñado de concejales, entre ellos, el platense Alberto Darampehé, cercano al peronista Julio Alak, hoy aliado del gobernador.

El grueso de dirigentes que integran el PAN son ex bordonistas, agremiados en el Nuevo Movimiento, partido que gestó Flamarique para llenar casilleros en la interna del Frepaso.

A su vez, en el torbellino frentista, los ex bordonistas coquetean con Adolfo Rodríguez Saá, a través de Moyano, uno de los integrantes del comando superior del sanluiseño. «Pero la prioridad es apoyar a Solá» afirmó Alé.

Pero no sólo vía PAN, el bonaerense añade frepasistas. Usando como conducto el despacho de Juan Pablo Cafiero en Seguridad, los diputados Rodolfo Rodil, Nilda Garré y el porteño Darío Alessandro, gestionan un acercamiento con el gobernador bonaerense.

Hay, en ese juego, un actor clave: el intendente de Morón,
Martín Sabatella, que responde a Rodil pero ya armó un partido vecinal y mantiene trato amistoso con Solá.

Una paradoja:
los flamariquistas, que renunciaron masivamente al Frente Grande, podrían encontrarse de nuevo con sus socios chicos en el partido alterno que, si la interna del PJ se enturbia, podría ser utilizado por Solá para buscar su reelección como gobernador.

Pero la desbandada del Frente no concluye ahí: otros frepasistas, entre ellos el ex juampista
Guillermo Oliver, quieren imponer en la mesa partidaria un declaración de apoyo a la candidatura presidencial de Rodríguez Saá.

Hay colisión garantizada: mientras el ex PC,
Eduardo Sigal y el gremialista de la UOM, Aldo San Pedro, ya firmaron con el santracruceño Néstor Kirchner, mientras algunos grupos minúsculos buscan un hueco bajo el ala de Elisa Carrió.

Otros, hace tiempo, saltaron el cerco: por caso Los Celestes, que alguna vez respondieron a
Mary Sánchez y hoy siguen la jefatura de Horacio Piemonte, se disputan con los socialistas los favores que con cuentagotas la jefa del ARI reparte a sus aliados.

Te puede interesar