Impulsada por el fenómeno Blumberg, una reciente encuesta de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) determinó que más de 80 por ciento de la gente está a favor de imponer penas más graves para combatir la inseguridad. Llamativamente, un grueso de la población (48% mujeres, 40% varones) piensa que el Ejército -como en Brasil-debería intervenir en los temas de seguridad interna, aun cuando esta medida sea inconstitucional.
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El sondeo fue realizado sobre una muestra de 450 casos en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, donde 55% de los que opinaron confesó que fue víctima de la inseguridad en la vía pública o en su domicilio. Este porcentaje trepa hasta 65 cuando se los consultó si sus familiares habían sido víctimas de actos delictivos.
La encuesta revela que la mujer sigue siendo el blanco preferencial del delito; 58% contra 53% de los hombres.
Esta situación, quizá, sea el fuerte elemento que condiciona su opinión de que el Ejército debería intervenir en la cuestión de seguridad. Ese criterio es compartido por 48% de las mujeres que fueronconsultadas contra 40% de los hombres.
Las mujeres, también, tienden a suponer, en mayor proporción que los varones, que más policías en la calle detienen el delito (36% mujeres y 31% hombres).
La doctora María Fernanda Arias, investigadora del Centro de Estudios Avanzados de la UADE, sostiene que el pedido de intervención del Ejército imitando el estilo Brasil está motivado «por las ansias de que se resuelva el problema de la seguridad y porque la Policía está desacreditada». Al respecto, consideró que el despido de cientos de policías marca un descrédito «muy grande» que hace a esa fuerza de seguridad «menos confiable» para la gente.
No es casual, tampoco, que sean los sectores de menos ingresos los que reclamen la participación de las Fuerzas Armadas (46% contra 43% de los sectores altos). Esta franja de la población está apuntada como la «más nacionalista» y «más proclive a tomar medidas extremas», un fenómeno que se está dando mundialmente. En Brasil, la participación del Ejército no es permanente,sino que actúa en casos episódicos, es decir, cuando se está frente a un hecho de violencia determinado, como pueden ser los provocados por el narcotráfico. Las tropas intervienen y luego se retiran. Ese método está contemplado en una ley que ya consiguió el respaldo de todo el arco político brasileño.
La franja de bajos ingresos es también quien se pronuncia con mayor contundencia por las penas más graves (86% contra 70%). Aunque hay 76% que considera que la situación puede revertirse con mayor trabajo.
En cambio, son los hombres más que las mujeres los que favorecen la vigilancia barrial (71% y 61%) como alternativa para combatir el delito.
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