La frecuencia de sus visitas a Buenos Aires comenzó a convertirse en una incógnita para la política de alto nivel. Ayer, el rabino neoyorquino Israel Singer regresó al país. Se trata del vicepresidente del Congreso Judío Mundial, acaso la institución más gravitante de esa comunidad a escala internacional. Singer estuvo en Buenos Aires hace un mes y se reunió en Olivos con Hugo Chávez, a instancias de Néstor Kirchner. El venezolano lo invitó para viajar a Caracas. Desde entonces, la relación entre el régimen bolivariano e Israel no hizo más que empeorar. En 30 días, Kirchner, Singer y Chávez volverán a estar en Nueva York. ¿Reiterarán la reunión? ¿Se ha convertido Kirchner en un discreto mediador internacional? Arcanos que no se revelaban ayer en las inmediaciones del rabino.
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