6 de diciembre 2002 - 00:00

Supermercados dictan cursos antisaqueo a sus empleados

Los supermercados están preparando a sus empleados para enfrentar un eventual saqueo. Les enseñan cómo protegerse y cómo impedir el ingreso de los saqueadores al híper. La Argentina de hoy ofrece imágenes como éstas, que se encuentran en los países más violentos. El objetivo es la «lucha pasiva» para lograr dominio de la situación hasta la llegada de la Policía. Por esto también se recomienda a quienes toman el curso «antisaqueo» poner el mayor esfuerzo en el portón de ingreso del súper, por ejemplo, utilizando los pallets -bases de madera para transportar mercadería- para comprimir accesos. Otra táctica es establecer un circuito de comunicación permanente entre la fuerza policial y el personal jerárquico del supermercado. La idea es evitar que los empleados se defiendan por medios propios -como ocurrió el 19 y 20 de diciembre del año pasado- si se repitieran los saqueos. Así, se preparaban ayer muchos de los híper del Gran Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mendoza. Muy serio.

Supermercados dictan cursos antisaqueo a sus empleados

































Desde la semana pasada varios supermercados instruyen a sus empleados con cursos antisaqueos debido a la actual ola de rumores sobre la posibilidad de que se repitan hechos similares a los del 19 y 20 de diciembre de 2001.

Inmediatamente de conocida la decisión de diferentes agrupaciones piqueteras de marchar en conmemoración de esa fecha, los hipermercados instrumentaron el plan de «capacitación».

Los cursos que se dictan en los supermercados establecen que al desatarse el alerta de saqueo, los jefes de cada sección deben tomar a su cargo a un determinado grupo de empleados.

En caso de que se constate la presencia de manifestantes en las cercanías de los locales, los encargados deben dar comienzo a las medidas de seguridad y dirigir las acciones de los trabajadores. El objetivo es impedir el ingreso de los manifestantes a la espera de la llegada de la Policía.

En algunos casos, está prevista que los pallets -bases de madera donde se transporta la mercadería- sean apilados contra los portones de entrada para fortalecerlos.

Una vez aseguradas las puertas de acceso,
cada jefe y sus empleados deben realizar guardia en el lugar.

Los responsables deben permanecer en constante comunicación para monitorear cómo evoluciona la situación.

En los cursos se precisó que en ningún caso los empleados deben participar en enfrentamientos con los saqueadores.

Las instrucciones sólo apuntan a impedir el ingreso de los manifestantes, justamente para evitar que se registren incidentes que afectan la integridad física de los trabajadores de los supermercados. Por otra parte, la seguridad privada de los establecimientos comerciales también está avisada de la posibilidad de que se produzcan saqueos, por lo que han incrementado el alerta para los próximos días.

• Informes

Además, mantienen un contacto fluido con los responsables de los establecimientos para informarles sobre cualquier anomalía que se produzca en los alrededores de los supermercados que custodian.

Los cursos antisaqueos son dictados en los supermercados de las zonas más «críticas» de la provincia de Buenos Aires
que no quieren verse desbordados, tal como ocurrió con el levantamiento popular de diciembre pasado que finalizó con 33 muertos y la renuncia de Fernando de la Rúa.

En esa ocasión las pérdidas económicas fueron cuantiosas por lo que ahora se han extremado las medidas de prevención.

El mismo gerente explicó que también en los centros urbanos más poblados del interior como
Rosario, Córdoba y Mendoza, los hipermercados llevan adelante planificaciones similares atentos a lo que pueda ocurrir cuando la conmemoración del 19 y 20 de diciembre esté más cercana.

Tal como ocurrió en algunos barrios cerrados del Gran Buenos Aires, que distribuyeron entre sus pobladores instructivos para saber qué hacer en caso de que ingresen personas ajenas al lugar, ahora los supermercados han decidido extremar las medidas de seguridad para evitar que los saqueadores ingresen a los establecimientos. Hay que recordar que en diciembre pasado, la «defensa» de los supermercados fue espontánea. Cuando ya sumaban varios los locales saqueados, los empleados de aquellos que aún no habían sido «atacados» decidieron defender sus puestos de trabajo.

Tomaron palos y toda clase de elementos contundentes para frenar a los saqueadores
.

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