27 de febrero 2008 - 00:00

También la valija en crisis Chávez-Exxon

Guido Antonini Wilson
Guido Antonini Wilson
Una discreta operación comercial entre Exxon Mobil y Venoco despierta suspicacias entre quienes siguen de cerca el caso del maletín. A mediados de 2007, Exxon Mobil le vendió a Venoco, empresa controlada por los empresarios detenidos Carlos Kauffmann y Franklin Durán, 50 estaciones de servicio, incluyendo el mercado de gasolinas y lubricantes, abarcando casi 5 por ciento del mercado de gasolineras de Venezuela. Las negociaciones se desarrollaron entre los meses de junio y julio del año pasado. Finalmente, la transferencia se realizó durante la primera semana de agosto, simultáneamente con el secuestro de la valija de Antonini Wilson en el Aeroparque Jorge Newbery de la Ciudad de Buenos Aires.

El 22 de junio del año pasado, Exxon Mobil confirmó haber firmado un acuerdo con Industrias Venoco para venderle su negocio de combustibles y lubricantes en Venezuela. «El acuerdo no tiene relación con sus actividades de producción de crudos en la Faja, sobre las cuales continuamos en negociaciones con el Ministerio de Energía y Petróleo», indicó la compañía norteamericana en un comunicado.

Pero las relaciones entre Exxon Mobil y el gobierno de Hugo Chávez estallaron en pedazos a principios de este mes, cuando la petrolera más grande del mundo logró una orden de un tribunal británico por medio de la cual se congelan activos de Petróleos de Venezuela (PDVSA) por hasta 12.000 millones de dólares. La orden establece que PDVSA no puede retirar activos de Inglaterra y Gales por un valor de hasta 12.000 millones de dólares, aplicándose también a los activos depositados por PDVSA en entidades financieras de Holanda y de las Antillas Holandesas.

Este resultado es producto de varias acciones legales que inició la empresa estadounidense en cortes internacionales, una vez que en el año 2007, Hugo Chávez decidió nacionalizar activos de la compañía, específicamente los que mantenía en el proyecto Cerro Negro.

Los empresarios detenidos en Miami Carlos Kauffmann Ramírez y Franklin Deivis Durán son accionistas y ejecutivos de Venoco desde 2004. A pesar de estar detenidos en una prisión federal de Miami, ambos empresarios continúan como directores de la compañía que tuvo como asesor al arrepentido Guido Alejandro Antonini Wilson.

Industrias Venoco, CA (IVCA) es un grupo de empresas que desde 1960 operan en la industria química, petroquímica y de lubricantes. En 1994, con la reapertura del mercado nacional venezolano, Mobil International Petroleum adquiere 50 por ciento de la Compañía Anónima Nacional de Grasas Lubricantes y comienza a elaborar productos marca Mobil y Venoco.

En noviembre de 2004, Venoco fue comprada por Carlos Kauffmann, Franklin Durán y la empresa Perfoalca, propiedad de Daniel Albornoz. Ese año, Kauffmann compró Venoco a HL Boulton, poseedora de 39,27% del capital, y a la familia Sosa (30%) por 12.800.000 dólares. En círculos políticos, empresariales y periodísticos se sospechó que el desembarco de Kauffmann y Durán en Venoco habría sido realizado con algo más que el lobby desplegado por el gobernador del estado de Miranda, Diosdado Cabello, de quien Kauffmann es concuñado.

A principios de enero de este año, Carlos Kauffmann y Franklin Durán retiraron una demanda que habían presentado en los tribunales de Miami contra el American Express Bank tendiente a recuperar la suma de u$s 7 millones que habían depositado en un banco de Singapur. Según el escrito de demanda, la suma depositada por los accionistas de Venoco entre junio de 2004 y octubre de 2005 superaba los u$s 40 millones.

Ambos empresarios, quienes están siendo juzgados por un tribunal de Miami por actuar como supuestos espías ilegales de Venezuela, alegaban que el American-Express Bank, en forma fraudulenta e inconsulta, se apropió de un depósito a término de 25 millones de dólares que Durán, Kauffmann y Klim Fund BV hicieron en una filial del banco en Singapur, el 21 de enero de 2005.

Curiosamente, en octubre de 2005, Klim Fund, una offshore radicada en Curacao y vinculada a Kauffmann, aparece en los registros de la quiebra de Refco con una cuenta del JP Morgan por la suma de u$s 12.392.868.

La semana pasada, Philip Bennett, ex presidente y consejero delegado de Refco, una de las mayores compañías de corredores de Bolsa del mundo, se declaró culpable de fraude y lavado de dinero por un monto de u$s 2.400 millones. La sentencia se conocerá en el mes de mayo y Bennett podría enfrentarse a una pena de más de 300 años de prisión.

Pero es difícil que las millonarias fortunas de Kauffmann y Durán sean investigadas en Venezuela. El superintendente del Servicio Nacional de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT) de ese país no es otro que José David Cabello, hermano del gobernador de Miranda, Diosdado Cabello, quien es vinculado en los centros empresariales y periodísticos de Caracas con los procesados Kauffmann y Durán.

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