Un oficial de la Policía Metropolitana admitió haber concurrido a una oficina en el centro de esta ciudad donde, según constancias del sumario sobre escuchas telefónicas ilegales, funcionaba una agencia de seguridad del ex jefe de esa fuerza, Jorge Palacios, procesado con prisión preventiva en esa causa.
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Al declarar como testigo el comisionado mayor Oscar Antonio Álvarez dijo que fue "cinco o seis" veces a la sede de la calle Maipú de "Strategic Security Consultancy SRL", y que fue allí donde conoció al también ex jefe de la Policía Metropolitana, Osvaldo Chamorro, implicado en el sumario que instruye Norberto Oyarbide.
Como las tareas que se realizarían en esa oficina eran incompatibles con el cargo en la Policía Metropolitana, el inmueble fue allanado por Oyarbide y se secuestró documentación y una computadora, tomados como elementos de cargo contra Palacios.
El jefe de gobierno Mauricio Macri, con procesamiento confirmado por la Cámara Federal como presunto miembro de una asociación ilícita dedicada a las "escuchas" ilegales, negó conocer esa oficina y el rubro que en ella se explotaba.
Meses atrás, cuando fue indagado, Chamorro se definió además como un mero "asesor legal externo" de la supuesta agencia de seguridad o consultora de Palacios.
Álvarez, quien mencionó a Palacios como "un amigo y un jefe", expuso que conoce al procesado desde hace tres décadas y que fue su "segundo" cuando el ex jefe de la Policía Metropolitana estuvo al frente de la División Unidad de Investigaciones Antiterroristas (DUIA).
El testigo afirmó no haber visto a Ciro James, el otro procesado con prisión preventiva, pero lo reconoció en un video que le exhibió el tribunal. James, quien pretendía ingresar a la Policía Metropolitana, aparece en las imágenes en el Ministerio de Seguridad porteño, donde, según Álvarez, no era frecuente ver a aspirantes a integrar la fuerza.
Álvarez contó que Palacios le dijo que renunció como jefe a la Policía Metropolitana por "cansancio", ya que "no estaba acostumbrado a tanta política" y "quería hacer una policía distinta".
El testigo agregó que, previo a su ingreso a la Policía Metropolitana, fue contratado por la Universidad de Tres de Febrero, con un sueldo de 6.000 pesos mensuales, la misma remuneración que James tenía cuando figuraba como asesor en el Ministerio de Educación local.
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