Secretario del Indec sostuvo que atender a los censistas es una decisión personal en la que los trabajadores no pueden influir.
El secretario general de ATE-Indec, Daniel Fazio, sostuvo que los trabajadores del organismo tratan de "no alentar la cuestión de no contestar" a los censistas, pero dejó la decisión en manos de la gente a la que le recordó las irregularidades que existen "desde hace tres años".
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Al respecto, insistió en que el Censo 2010 tiene "varias falencias" y agregó que "el Indec, a partir de la gestión de 2007, ha ido perdiendo confianza de la sociedad y capacidad técnica".
Sobre este punto, Fazio señaló que actualmente el organismo "tiene una limitación muy grande, porque sus equipos técnicos capacitados durante años han sido desmantelados".
"Muchos fueron obligados a renunciar, en medio de un clima de violencia laboral muy fuerte y han sido reemplazados por personas sin la suficiente idoneidad", opinó el gremialista en declaraciones radiales.
Además, el secretario general explicó que el Censo lo realizarán "650 mil personas" y que un tema que "cuestionan" los trabajadores es que "la información no va a tener la calidad suficiente para establecer políticas públicas".
En cuanto a los trascendidos sobre la posibilidad de que la gente no brinda información a los cencistas, Fazio aseguró que desde el sector de los trabajadores tratan "de no alentar la cuestión de no contestar".
"Tenemos un compromiso como empleados del Estado y como trabajadores del Indec desde hace muchos años. Aunque hay una decisión personal en la que nosotros no podemos influir. Es muy difícil convencer a las personas de que traten de obviar la situación que se da hace tres años", concluyó el sindicalista.
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