13 de octubre 2004 - 00:00

Transversales porteños con los papeles flojos

Los variados grupos políticos porteños surgidos en adhesión a Néstor Kirchner, en la Capital Federal, buscan ahora una marca propia en las boletas electorales de 2005.

Algunos están armando un nuevo partido político; otros tienen problemas para sobrevivir en el distrito, al no haber completado los trámites judiciales de rigor.

Varios grupos adherentes al Presidente, pero de corte no peronista y no ibarrista están juntando avales, de la mano del titular de Cascos Blancos, Gabriel Fuks, para conformar un nuevo partido político que pueda surtir candidatos con la lista oficial que presente el gobierno en el distrito. La idea nuclea a la llamada Mesa Kirchner Presidente, organizaciones de corte social, otro sector que coordina el titular del ONABE, Fernando Suárez, y el Movimiento de Trabajadores Desocupados Evita, entre otros. Creen que en abril próximo habrán presentado formalmente el partido ante la Justicia Electoral.

La idea de tener un sello no es menor para los kirchneristas porteños. El Partido de la Victoria, que formara Alberto Fernández (curiosamente el apoderado fue Helio Rebot, hoy legislador porteño macristakirchnerista) sería hasta el momento el único que podría utilizarse, aún para conformar una alianza, que incluiría al PJ porteño si es que finalmente se normaliza este año.

La crisis de identidad propia aflige, por ejemplo, al partido de Miguel Bonasso, PRD (Partido de la Revolución Democrática). Esa agrupación ha sido intimada por la Justicia Electoral para que complete el trámite administrativo y se constituya como tal, o bien, desaparezca. Esto es porque los partidos pueden concurrir por primera vez a una elección presentando avales, meras adhesiones. Después, para el segundo intento deben ya enviar a la Justicia Electoral al menos 4.000 fichas de afiliados en el distrito. Los plazos son por sí elásticos ya que pueden pedirse prórrogas, y las fechas dependen de cada expediente. Para los adherentes de Bonasso el trámite se ha complicado más, ya que el apoderado partidario los ha abandonado. Se trata del legislador porteño, Diego Kravetz, el joven abogadoy activista de fábricas expropiadas quien preside la bancada kirchnerista, pero que hace más de seis meses que no comulga más con el PRD; ni siquiera asistió ayer al acto del Luna Park. (Ver nota aparte.)

Otra que maneja los tiempos contra reloj es el ala bielsista, a la que la Justicia le viene reclamando por las fichas de afiliación, ya que también sólo presentó avales para la pasada elección porteña, que finalmente no llevó a Rafael Bielsa como candidato a jefe de la Capital Federal, sino que surtió candidatos para la reelección de Aníbal Ibarra. Ese partido, GESTA, está enviando listas de afiliados casi a diario al juzgado de María Servini de Cubría, pero aún le restan cerca de 1.000 voluntades para poder terminar el trámite. Fue una conversada decisión de los acólitos de Bielsa el progreso de ese sello, que desde luego manifiesta también que sus integrantes más notorios ni siquiera piensan volver al PJ Capital que presidiera Alberto Fernández (según aspiran algunos kirchneristas).

Con una u otra estampa en las boletas electorales, el kirchnerismo busca aglutinarse para aumentar sus chances por dos vías: ganar el distrito sobre
Elisa Carrió y aumentar el bloque en la Legislatura porteña. Esa bancada, aseguran, irrita el ánimo de Alberto Fernández, al no haberse impuesto en ninguna votación, resultado que mantiene desde que se estrenó en diciembre 2003 y perdió el control de la Legislatura, hoy en manos del macrismo, con la vicepresidencia a cargo de Santiago de Estrada.

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