Tras hacerse público el contenido, se canceló la cumbre Moyano - Barrionuevo
-
Despidos en el Servicio Meteorológico: crecen dudas (y sospechas) por plan de "modernización"
-
Reforma laboral: a pedido de un gremio minero, la Justicia volvió a frenar parte de la ley
Otros tiempos. Como en 2006, este martes Hugo Moyano y Luis Barrionuevo se sentarán a la misma mesa para acordar los reclamos sindicales de 2012. Esta vez, no se espera que haya asado y Luigui Bosca para brindar.
Lo más trascendente de la reunión de Moyano y Barrionuevo iba a ser el piso salarial que las dos centrales obreras podrían exigir a partir de marzo: 25%. "Es el piso que se va acordar, del techo ni se habla", comentó a este medio un hombre fuerte de la CGT Azul y Blanca. Este año el camionero cerró el convenio por 24% y el gastronómico por 34%.
El último punto de la agenda de temas que iba a estar es el más sensible para los sindicatos: la deudas que agobian a las obras sociales por la falta de reintegros del Gobierno nacional. "Van a reclamar de forma urgente que liberen esos fondos porque así las obras sociales no podrán dar servicios y prestaciones a partir del mes que viene", advirtieron. El jueves pasado, durante el acto del Día del Camionero, el titular de la CGT cuantificó el agobio en $ 15.000 millones.
Con la intención de ampliar el pacto y sumar más voluntades, Moyano y Barrionuevo habían invitado a Pablo Micheli, de la CTA opositora, y a los representantes de los otros dos sectores internos de la CGT moyanista: los Gordos y los Independientes. Quedaría fuera de la convocatoria la central de Hugo Yasky, la única de las seis corrientes sindicales que mantiene un apoyo público y explícito a la Casa Rosada.
Ante una consulta de ámbito.com, las fuentes gremiales descartaron que esa reunión sería la primera base para ir a un paro nacional contra la administración de Cristina de Kirchner. Según dicen, para concretar tamaña medida de fuerza a pocos días de la reasunción presidencial se requiere la alineación de los seis sectores sindicales de la Argentina: la CGT, la CGT Azul y Blanca y las CTA.
Así lo explicaron en primera persona a este medio, pero exigiendo anonimato de identidad. "No hay razón para ir a un paro nacional del movimiento obrero. La verdadera razón es cuando se abran las paritarias en marzo o abril. Ahora no están dadas las condiciones para hacerlo. Todavía hay mucha desconfianza entre sectores, operaciones y contraoperaciones. Lo que más nos une es que el Gobierno no reconoce la inflación y la crisis de las obras sociales. Eso es duro, lo de las obras sociales lo consideramos un ataque al corazón del movimiento obrero".




Dejá tu comentario