Los trotskistas del Movimiento Socialista de los Trabajadores desembarcaron en la crisis del Indek y dieron su singular interpretación de los motivos del gobierno para manipular los índices. Importa no sólo por las coincidencias que puedan tener con otras fuerzas políticas, sino porque activistas de esa orientación actúan en los gremios de los trabajadores de esa repartición. Lo publicó el órgano partidario «Alternativa Socialista».
¿Por qué es tan importante el desbarajuste que está haciendo el gobierno de los Kirchner en el INDEC? Además de la evidente manipulación de estadísticas que sirven, entre otras cosas, para medir la situación de la población y del propio país. El manejo arbitrario, totalitario y manipulador de los índices de precios, de la inflación, etcétera, muestra el verdadero rostro de Néstor como presidente y de su esposa como posible sucesora. El lema de este gobierno es: no importa la realidad, lo importante es lo que muestren las tapas de los diarios. O, no importa lo que se vive todos los días en familias populares, lo importante es que no se conozca la noticia.
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Así llegaron a cometer barbaridades que ningún otro gobierno había realizado tan descaradamente. La manipulación de las estadísticas es tan grosera y brutal que se ha convertido en una cruz para el gobierno. A la respuesta de los trabajadores del organismo, a los que apoyamos, defendiendo la transparencia de sus funciones, se le suma que ya nadie cree nada de lo que dicen los interventores K del organismo que tendría que servir para obtener los datos necesarios para planificar el desarrollo nacional. Ese es Kirchner, así será un gobierno de Cristina: mentiras y campaña permanente.
Mientras tanto, los problemas se acumulan como en una olla a presión que, a veces, como ocurrió en los últimos días en Puerto Deseado, Santa Cruz, estallan. Recién sobre el estallido el gobierno se avino a revisar el maldito Impuesto a las Ganancias que pagan los salarios de más de 800.000 trabajadores. Pero no para derogarlo, sino para volver a mentir, sobre la base de haber aflojado un poquito. El beneficio que obtendrán esos trabajadores será de apenas unos $ 120 en promedio, mientras que seguirá vigente la tablita del gobierno De la Rúa-Machinea, sólo que con un piso un poco más alto. En el trasfondo de los anuncios, de nuevo la mentira, esta vez acompañado por Moyano, el secretario general de la CGT, para darle un poco más de realismo a la puesta en escena de la estafa. Lo que sucede con el Impuesto a la Ganancias y el INDEC también sucede con la corrupción, la crisis energética y la pelea instalada por la distribución del ingreso, es decir, por la lucha salarial que no se detiene y, con altas y bajas, tiene picos cada vez más duros.
Pero la mentira tiene patas muy cortas y, además, el pueblo trabajador no es tonto. Cuando queda a la vista el doblediscurso y la mentira al desengaño le sigue la bronca y eso es lo que hoy está pasando con grandes sectores del movimiento de masas en nuestro país. Ya no confían, no creen y, es más, tienen la certeza de que son engañados y por eso ya no apoyan al gobierno y, cuando tienen oportunidad, lo castigan. Así, lo que era una debilidad estructural del gobierno de Kirchner se ha convertido en un repudio presente. Y ese repudio es el que asusta al gobierno y es el que hace que haya emprendido una carrera cargada de nuevas mentiras hacia las elecciones de octubre. Si todavía Cristina tiene chances de ganar esas elecciones es porque, además de contar con el respaldo abierto de la CGT y los empresarios, y claramente del sector Yasky de la CTA, no hay una oposición nacional respetada o vista como alternativa por esos millones que ya no creen en el matrimonio Kirchner.
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