13 de mayo 2004 - 00:00

Un nuevo experimento de fútbol y política

Está, luego de una victoria con goleada por 8 a 3, segundo, detrás de Villa Montoro en la categoría «B» de la liga local. Se llama La Plata Fútbol Club y pretende ser -en el diseño mental del intendente platense Julio Alak- el tercer equipo de la capital provincial, ciudad dividida entre Gimnasia y Estudiantes. Una emulación de Arsenal de Sarandí, esa creación de la familia Grondona, que, nacido en Avellaneda entre Racing e Independiente, llegó ahora hasta la Primera «A». Con esa experiencia como espejo, el peronista Alak calcó la idea de mezclar los colores de los dos clubes existentes para definir la camiseta de la nueva escuadra. Y así lo hizo: casi le sale violeta (que surge de juntar rojo y azul) pero optó por las bandas y la mixtura.

La intentona tiene un objetivo preciso: que algún día un equipo de La Plata use el Estadio Unico, megaobra que costó decenas de millones de dólares y que, por ahora, sólo sirvió para un show de Joan Manuel Serrat y la Selección de Bielsa, la que más que a soñar invita a dormir.

Tanto Gimnasia como Estudiantes se resisten a hacerlo. Por eso nació La Plata FC. De todos modos, para darle sentido al proyecto, y que no sea un partido de metegol en el desierto, el equipo tendría que estar, sino en la «A», al menos en el Nacional «B» o en el torneo argentino.

A ese nivel, según las proyecciones que hacen en el Palacio Municipal, mirando la Catedral, quizá logren llegar en tres o cuatro años, si a Alak lo acompaña la suerte y hay recursos financieros disponibles.

Para contribuir se habló de contratar al «Turco» García como DT y traer además algunas estrellas «que están de vuelta» para armar un «equipo de conocidos». Pero, por ahora, la conducción del equipo quedó en manos de Alejandro Gugnali, un ex jugador de Estudiantes.

Hincha de Racing como Néstor Kirchner -¿es lo único en que coincide con el Presidente?Alak resultó ser un apasionado por esta aventura futbolística, al punto de que las reuniones de gabinete se dedican en buena medida a comentar la performance del equipo.

Incluso, aunque Alak lo desechó, un funcionario le sugirió que en forma compulsiva se asocie al club a todos los empleados municipales. Otros colaboradores del jefe comunal, más veloces, lanzaron una rifa, casi obligatoria, para aportar al engrandecimiento de LPFC.

Por lo pronto, de la mano de
Juan Puleston y Walter Per nas, dos funcionarios suyos, el intendente intenta evitar la bronca de los dirigentes de Gimnasia y Estudiantes, que miran de reojo la aventura alakista.

Curiosa iniciativa la de Alak que, de este modo, de la política saltaría al fútbol, camino inverso al que intentaron, con éxito dispar, muchos dirigentes, por ejemplo
Mauricio Macri.

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