4 de marzo 2008 - 00:00

Valijero: nuevo arrepentido complica más a Venezuela

La fiscalía de Miami cerró un acuerdo con otro de los implicados allí en el caso del valijero Guido Antonini Wilson. Carlos Kauffmann se declaró culpable y tendrá una pena menor que el resto de los acusados.
La fiscalía de Miami cerró un acuerdo con otro de los implicados allí en el caso del valijero Guido Antonini Wilson. Carlos Kauffmann se declaró culpable y tendrá una pena menor que el resto de los acusados.
Otro arrepentido se sumó desde ayer al juicio que se sigue en Miami contra los tres venezolanos y el uruguayo acusados de conspirar para ocultar el destino del dinero que el valijero Guido Antonini Wilson intentó ingresar por Aeroparque. Carlos Kauffmann, acusado de actuar como agente encubierto de Venezuela, se declaró culpable e inmediatamente comenzó también a colaborar con el FBI y el fiscal Thomas Mulvihill.

En realidad, Kauffmann asumió su responsabilidad en el caso el viernes pasado, pero Alexander Acosta, fiscal federal del distrito sur del estado de Florida, lo dio a conocer recién ayer. Acosta explicó que Kauffmann, de 35 años y quien presentó su declaración ante la jueza federal Joan Lenard en Miami, será ahora sentenciado el próximo 12 de mayo ya que al haberse declarado culpable no será sometido a juicio, sino que ingresa en un acuerdo por el que la fiscalía recomienda al juzgado la aplicación de la menor pena establecida para el caso.

  • Confirmaciones

  • Para la Argentina y Venezuela no es una buena noticia: cada uno de los implicados que se declara culpable aporta más pruebas al fiscal y confirma la teoría de la conspiración para ocultar el transporte de fondos desde Venezuela hasta Buenos Aires para, según el mismo fiscal, financiar la campaña electoral del oficialismo.

    Pero por otro lado, la causa corre hoy otro peligro: hasta ahora dos de los implicados, Moisés Maiónica y ahora Kauffmann, se declararon culpables. Si el resto de los acusados (Franklin Durán y el uruguayo Rodolfo Wanseele Paciello) hiciera lo mismo, no habría juicio ya que la jueza debería limitarse a aplicar la sentencia por el delito reconocido y, por lo tanto, nunca se conocería el verdadero contenido de todas las grabaciones donde se complica especialmente, según la fiscalía, a los gobiernos de Venezuela y la Argentina.

    No fue el único avance en la causa en los últimos días. La semana pasada, después de la audiencia donde se le negó la libertad bajo fianza a Wanseele Paciello, el otro arrepentido, Maiónica, comenzó a cumplir con su nuevo rol de colaborador del FBI.

    Por ejemplo, reconoció que el director general de la DISIP ( Secretaría de Inteligencia de Venezuela), Henry Rangel Silva, no sólo participó en la supuesta conspiración, sino que fue uno de los organizadores y confirmó una vez más que el destino de los fondos que el valijero intentó ingresar en el vuelo del Cesna Citation alquilado por ENARSA era la campaña electoral argentina.

    Mientras tanto, el fiscal Mulvihill siguió dando más precisiones sobre la «conspiración». En el acta acuerdo con los abogados de Kauffmann ya se da como un hecho que el dinero del maletín no pertenecía a Antonini Wilson y que «alguien» le pidió en el vuelo que lo entrara en Buenos Aires.

    Esa nueva historia dice que después del 4 de agosto (día en que comenzó el escándalo en la terminal VIP de Aeroparque), Franklin Durán y otro venezolano no identificado se encontraron con un oficial de la DISIP que les informó sobre el rol que había tenido el gobierno de Venezuela en el envío de los u$s 800.000 a Buenos Aires. En esa misma reunión se les notificó que el gobierno de Chávez quería la colaboración de Antonini Wilson para ocultar el origen y el destino de los fondos que fueron confiscados en Aeroparque.

    Duran le aseguró en ese momento al oficial (que luego un agente del FBI y el propio Maiónica identificaron como Henry Rangel Silva, director general de esa central de inteligencia venezolana) que tenía a Antonini Wilson bajo control.

  • Clave

    Para la Justicia de Estados Unidos, esos datos son clave para demostrar su acusación sobre la actuación de los cuatro imputados como agentes de inteligencia de Venezuela en Miami.

    El informe que presentó Mulvihill relata que Durán informó también a Kauffmann sobre la identidad del funcionario de la DISIP y que fue ese hombre quien incorporó a Maiónica a la conspiración para silenciar a Antonini Wilson.

    Rangel Silva le habría dicho a Maiónica que Durán y Kauffmann viajarían a Miami para contactar a Antonini y que estarían esperándolo para organizar una reunión con el valijero.

    De acuerdo con el nuevo relato, el 17 de agosto Maiónica voló de Caracas a Miami en un vuelo comercial, mientras que el mismo día Durán y Kauffmann lo hicieron en un jet privado.

    Los tres, junto a dos individuos cuyos nombres no fueron aún revelados por el FBI, se encontraron en el restorán Novecento de Miami para organizar el encuentro con Antonini.

    El 23 de agosto se reunieron con el valijero y otra persona no identificada (se presume que fue el ex camarista Guillermo Ledesma, contratado para llevar el caso de Antonini ante la Justicia en Buenos Aires, aunque el abogado en una declaración situó esa reunión cuatro días después), en el restorán Jackson's Steakhouse en Fort Lauderdale. Para entonces, Antonini Wilson ya estaba cableado con los micrófonos que le puso el FBI.

    Fue en esa reunión cuando se le reveló a Antonini que en la operación intervenía un oficial de inteligencia de Venezuela.
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