16 de octubre 2012 - 15:46

Visita de Lula: almuerzo con Cristina y cena con Moyano en IDEA

Cristina de Kirchner, Luiz Inácio Lula da Silva y Hugo Moyano.
Cristina de Kirchner, Luiz Inácio Lula da Silva y Hugo Moyano.
Cerca del mediodía está previsto que llegue el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva a la Casa Rosada para verse con la presidente Cristina de Kirchner. Primero lo invitará a acompañarla a su despacho y luego compartirán un almuerzo que será servido en el tradicional comedor presidencial. Seguramente Cristina se hará un momento para mostrarle al invitado los salones Evita, de los Científicos y quizás el Museo del Bicentenario donde se encuentra el mural de Siquieros.

El expresidente brasileño supo establecer una relación muy estrecha con los Kirchner a pesar de ser muy amigo de Eduardo Duhalde. "Lula fue el primero en comprender las virtudes del modelo de los Kirchner", explica una fuente oficial. Sin embargo, a diferencia de Argentina Lula implementó un programa económico que le permitió a Brasil a fines del 2008 ingresar al selecto club de los países considerados Investment Grade, calificación que define el bajo riesgo de default de un título soberano. En donde se puede encontrar algún tipo de similitud entre la política de los Kirchner y Lula fue en materia social. Brasil hoy exhibe con orgullo que 28 millones de ciudadanos que salieron de la pobreza desde 2003 y 40 millones de personas entraron en la clase media. Su gobierno fue muy exitoso y su partido, el de los Trabajadores (PT) continúa dirigiendo los destinos de Brasil a través de la actual presidente, Dilma Rouseff.

Para los brasileños Lula ya es casi como un mito, según una reciente encuesta del Instituto Datafolha el 57% de los brasileños prefiere que Lula vuelva a la jefatura del Estado y que se presente como candidato a la presidencia en 2014, a pesar de que su sucesora Dilma se vio obligada a expulsar a ocho ministros -seis por corrupción-, la mayoría heredados del Gobierno de Lula. Este resultado no significa que los brasileños no valoren la gestión de la actual mandataria quien, por el contrario, goza de mayor popularidad que Lula durante el mismo período.

Volviendo al encuentro entre Cristina y Lula seguramente la conversación se concentrará en la crisis política internacional, preocupación compartida por ambos países. Luego del almuerzo el exmandatario brasileño se trasladará en su avión privado a Mar del Plata.

Lula, quién llegó ayer por la noche y se alojó en un Hotel de la zona de Recoleta, vino invitado por IDEA donde participará en la apertura del 48° Coloquio Anual del instituto IDEA. No fue posible saber los honorarios que los empresarios accedieron a pagar para escuchar al exmandatario brasileño ya que "el contrato establece cláusulas de confidencialidad", se excusaron en la entidad.

En la mesa principal acompañaran a Lula los gobernadores de Córdoba, Juan Manuel de la Sota; de Salta, Juan Manuel Urtubey; de Santa Fe, Antonio Bonfatti; y el de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli; también el dirigente Hugo Moyano; el titular de la UIA, José Ignacio de Mendiguren; el presidente de IDEA y director general de Swiss Medical Group, Miguel Blanco; e Ignacio Stegmann, presidente del coloquio y de la compañía 3M junto con otros empresarios miembros del directorio de la entidad.

Moyano se identifica mucho con Lula, quien desarrolló toda su carrera política como dirigente sindical. El líder camionero manifestó su aspiración a ser presidente de la Nación lo que provocó la ruptura con el gobierno de Cristina.

Este año, a pesar de la menor actividad, IDEA logró contar con más empresas auspiciantes y la inscripción de 900 asistentes. Asimismo, se sabe que los principales titulares de empresas han comprometido su asistencia. "Este apoyo a IDEA tiene toda la intención de cuidar uno de los pocos reductos donde todavía se puede debatir", explicaba en absoluto off the record un dirigente empresario.

El gobierno de los Kirchner siempre consideró a IDEA un semillero de las ideas económicas "neoliberales".

A pesar de esta visión, durante los primeros años de gobierno de Néstor Kirchner, los Coloquios de IDEA supieron contar con varios ministros como lo fueron el exjefe de Gabinete, Alberto Fernández, Roberto Lavagna y Carlos Tomada, actual titular de la cartera laboral, entre otros.

Las relaciones se quebraron cuando en un Coloquio, el supermercadista Alberto Coto se atrevió a mencionar la palabra inflación desatando la ira del expresidente. A partir de esa fecha el kirchnerismo le hizo a IDEA un vacío político importante. En compensación, la mayoría de los ministros participaban de la Reunión Anual de la Unión Industrial Argentina siendo clausurado el evento por la Presidente.

Ahora los tiempos que corren son distintos y la UIA se ve relegada en la preferencia presidencial por entidades de segunda línea todas agrupados detrás de la figura del secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

Las autoridades de IDEA siempre intentaron establecer un buen puente con el gobierno pero sin mayor éxito y, seguramente la participación de Hugo Moyano, contribuirá a distanciarlos aún más. El dirigente sindical estará en Mar del Plata luego de haber acusado a Héctor Recalde, abogado de la CGT de ser "servil al gobierno" por avalar el proyecto oficial de Ley de ART. Recalde al igual que Antonio Calo solían ser habitúes a los coloquios, desde ya este año no concurrirán.

Durante tres días los principales hombres de negocios intentarán en el plano internacional analizar las perspectivas económicas de los países desarrollados. En tanto, a nivel local, discutirán sobre el desafío argentino de sostener el crecimiento. El problema energético no estará ausente al igual que las perspectivas políticas para el 2013.

En tanto, en los pasillos las conversaciones irán desde la preocupación por la economía que no logra repuntar, según el índice que elabora el economista Orlando Ferreres la actividad económica creció 0% entre enero y septiembre. Ayer, la UIA dio a conocer su informe mensual correspondiente a agosto que indica que la actividad industrial mostró una contracción interanual de 2,6% y que el acumulado de los ocho meses del año exhibió una reducción del 1,9%.

La intervención del Estado, la imposibilidad de girar divisas, las restricciones a las importaciones, la falta de diálogo con el Gobierno serán las inquietudes que se escucharán en los coffee break.

Los coffee break funcionarán de catarsis a las opiniones que no podrán hacerse públicas. Así se escucharan conversaciones que hablen del temor de que avance una mayor intervención del Estado, anécdotas de los innumerables problemas que enfrentan para importar; la dificultad que tienen para explicar a sus casas matrices por qué no pueden girar utilidades, entre otros temas. Y, como ocurre desde hace ya 9 años, se lamentarán de no tener diálogo con el Gobierno.

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