20 de septiembre 2022 - 00:00

San Sebastián: la hora de España y México en el festival

Mikel Gurrea. Presentó en San Sebastián su opera prima “Suro”.

Mikel Gurrea. Presentó en San Sebastián su opera prima “Suro”.

En el festival de San Sebstián se proyectó ayer “Suro”, película española considerada una de las favoritas a la Concha de Oro, ópera prima de Mikel Gurrea. El film arranca con la vuelta al campo de una joven pareja de arquitectos con la idea de ir a lo natural y encontrar un sentido más social de la vida. Son Helena (Vicky Luengo) e Iván (Pol López), quienes muestran al principio “una energía que se les puede volver muy dañina y violenta entre ellos”. dijo el director. Para esta nueva vida se han ido a una casa heredada por Helena de una tía, en medio de un bosque de alcornoques. Ella llega a un lugar que es suyo; él encuentra dentro del bosque ese lugar. Pronto surgirá “el conflicto íntimo entre la pareja que se proyecta en el futuro pero que no se mira en el presente” y “salen enfrentamientos verbales que se habían guardado durante mucho tiempo”. Es “la degradación de una larga relación de pareja, y existe un miedo detrás de ello”, añadió.

La lucha de unos fabricantes tradicionales de tequila contra las grandes corporaciones que industrializaron la producción de la emblemática bebida mexicana está en el corazón de otro de los fims vistos ayer, “Dos estaciones”. Protagonista del primer largometraje del mexicano Juan Pablo González es el personaje de María García, la heredera de una fábrica artesanal de tequila en el estado de Jalisco. María, interpretada por la actriz Teresa Sánchez, hará lo imposible por mantener a flote su empresa, en un contexto de acelerada industrialización del producto, cuando además sufre adversidades como plagas e inundaciones.

“Yo estaba interesado en un personaje así, sobre todo pensando en que María es alguien que nació más o menos en la década de los cincuenta, y esta generación es el vínculo entre la generación que produjo tequila de una forma más artesanal y la versión más tecnificada”, dijo González. “Es una generación que vivió el llamado ‘boom del tequila’ en los noventa y qué hizo, primero, que la producción de tequila explotara, y segundo, que la gente de estos pueblos de pronto se viera expuesta a un mercado completamente global y todo lo que eso significa”, agregó- Mucho de lo que se ve en pantalla está basado en las propias experiencias de González, que proviene de varias generaciones de fabricantes de tequila.

“Mi abuelo empezó a trabajar el tequila más o menos en los cuarenta, mi bisabuelo a finales del siglo XIX, y era una manera de producir que fue muy similar durante varios siglos”, señala el director. Y sus padres siguieron con la tradición y mantienen su fábrica, que fue la que usó González como set para la película, rodada en su pueblo natal, Atotonilco el Alto.

Sus padres “han tenido algunos problemas semejantes a los de María, dificultades que se extienden a muchos productores de tequila: la presión de las corporaciones extranjeras que buscaban entrar en el negocio y la propiedad de la tierra”, dice el director. “Para mí la película es una especie de tragedia, pero es también un melodrama”, agregó González.

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