30 de enero 2026 - 10:09

Elon Musk planea integrar SpaceX y xAI para desarrollar data centers en el espacio

La proliferación de la IA generó una nueva necesidad: la energía y la capacidad de cómputo. Así, las grandes tecnológicas buscan dominar el siguiente paso de la carrera tecnológica.

Data centers en el espacio: el nuevo anhelo de Elon Musk.

Data centers en el espacio: el nuevo anhelo de Elon Musk.

Imagen generada con IA

El magnate sudafricano Elon Musk comienza a evaluar la fusión entre SpaceX, su compañía aeroespacial, y xAI, la compañía detrás de su Inteligencia Artificial (Grok) para dar un paso más allá en la carrera tecnológica: los data centers espaciales.

Es que, durante el último año, la carrera por el desarrollo de la IA generó un fuerte aumento en la demanda de capacidad de cómputo y de la consecuente energía que potencie esta infraestructura.

Musk es reconocido por su constante búsqueda por estar en la vanguardia tecnológica, con empresas como su internet satelital, Starlink. En este sentido - y con la propuesta de fusión de dos de sus grandes compañías - el millonario busca comenzar a desarrollar la fase inicial de esta tecnología.

Qué es un centro de datos de IA espacial

Un centro de datos espacial - todavía una idea en instancias teóricas - es, básicamente, el sueño de llevar la infraestructura IA a la órbita de la Tierra. Así, los primeros desarrollos proponen que los mismos dependerán de cientos de satélites solares conectados en red para gestionar las demandas de computación de sistemas como Grok, ChatGPT, Gemini y otras.

Elon Musk

Uno de las mayores ventajas que tendría este tipo de construcción, según detallan sus defensores, es que la ubicación en la atmósfera terrestre podría ofrecer energía solar casi constantemente. Además, este propuesto teórico también eliminaría las cargas de refrigeración, uno de los costos más grandes a la hora de armar los centros de datos terrestres.

Por qué Musk busca desarrollar los centros de datos espaciales

SpaceX se consolidó como el fabricante de cohetes más exitoso de la historia y acumula miles de satélites puestos en órbita a través de Starlink, su red global de internet. En ese contexto, si la computación de inteligencia artificial basada en el espacio termina imponiéndose como el próximo salto tecnológico, la compañía de Elon Musk aparece bien posicionada para operar constelaciones de satélites diseñadas para IA o para facilitar esquemas de procesamiento de datos directamente en órbita.

El propio Musk volvió a empujar esa visión semanas atrás. “Construir centros de datos alimentados con energía solar en el espacio es una obviedad... el lugar con el menor coste para poner IA será el espacio, y eso será así dentro de dos años, tres a más tardar”, afirmó durante el Foro Económico Mundial de Davos, a comienzos de este mes.

Según informó Reuters, SpaceX analiza concretar una oferta pública inicial (IPO) este año, una operación que podría valuar al grupo por encima de un billón de dólares. Parte de los fondos obtenidos, de acuerdo con fuentes citadas por la agencia, se destinaría al desarrollo de satélites específicamente orientados a centros de datos de inteligencia artificial.

Qué están haciendo los competidores de Elon Musk

La carrera por llevar la computación de alto rendimiento al espacio no se limita a SpaceX. Blue Origin, la empresa aeroespacial de Jeff Bezos, viene trabajando en tecnologías vinculadas a centros de datos de IA en órbita, apoyándose en la experiencia de Amazon.

El fundador de Amazon proyecta que los “centros de datos gigantes de gigavatios” podrían resultar más eficientes que sus equivalentes terrestres en un horizonte de entre 10 y 20 años, gracias al uso continuo de energía solar y a la posibilidad de disipar calor directamente en el espacio.

En paralelo, Nvidia también ya dio señales concretas de ese futuro. Starcloud, una firma respaldada por Google, lanzó el mes pasado el satélite Starcloud-1 a bordo de un Falcon 9. El dispositivo transporta un Nvidia H100, el chip de IA más potente que se haya colocado en órbita hasta ahora, y está entrenando y ejecutando el modelo de código abierto Gemma de Google como prueba de concepto. El objetivo de la empresa es escalar hacia un “hipercúmulo” modular de satélites con una capacidad de cálculo cercana a los cinco gigavatios, equivalente a varios centros de datos de hiperescala combinados.

nvidia H200

Google, por su parte, impulsa el Proyecto Suncatcher, una iniciativa de investigación orientada a crear una nube orbital de IA mediante la interconexión de satélites solares equipados con sus propias Unidades de Procesamiento Tensorial. La compañía prevé lanzar un primer prototipo junto a Planet Labs hacia 2027.

China tampoco quiere quedar al margen. Medios estatales informaron esta semana que el país planea desarrollar una “Nube Espacial” mediante el despliegue de centros de datos de inteligencia artificial en órbita durante los próximos cinco años. El principal contratista aeroespacial chino, la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China, ya se comprometió a construir una infraestructura de inteligencia digital espacial de clase gigavatio, enmarcada en su plan quinquenal de desarrollo.

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