11 de marzo 2014 - 12:36
La idea original de la Web cumple un cuarto de siglo
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La primera página de la historia, info.cern.ch, desde hace meses restaurada y activa.
Para solucionarlo, quería "habilitar un lugar en el que se pueda depositar cualquier información o referencia que se considere importante y en el que resulte sencillo recuperarla".
Ese "lugar", que entonces solo existía en la mente del ingeniero, hoy reconocido padre de la web, debía resultar "suficientemente atractivo" para que los usuarios comenzaran a acumular allí sus datos.
Cuando la cantidad de información almacenada alcanzara cierto umbral, Berners-Lee preveía que "la utilidad del sistema hará por sí misma que la gente lo use cada vez más".
El tiempo le dio la razón, y, un cuarto de siglo después, la bola de nieve que puso a rodar ha crecido más de lo que él mismo podía imaginar entonces.
No existe un método definitivo para calcular la cantidad de páginas web que existen, pero diversos informes apuntan en los últimos años a varios centenares de millones.
"Fue Mike (Sendall) quien sugirió que siguiera adelante, que continuara jugando con esa idea del hipertexto global de la que le había hablado", recordó Berners-Lee en 1999, cuando falleció el que había sido su supervisor en Ginebra.
En su despacho del CERN, el británico programó el que sería el primer servidor web y la primera página de la historia, info.cern.ch, que desde hace unos meses está restaurada y activa, con el mismo aspecto austero del primer día.
El sistema que había creado el ingeniero informático despegó realmente en 1993, cuando el "software" necesario para instalar servidores web se hizo de dominio público y traspasó las barreras del ámbito científico y académico en el que había funcionado durante sus primeros años.
Para Berners-Lee, "la decisión del CERN de entregar los protocolos de la web gratuitamente, sin ningún impedimento, fue crucial para su existencia".
El británico no inventó internet, un sistema de interconexión entre ordenadores que ya existía años antes, sino que creó un entorno que facilitó el uso de esa red y permitió que se convirtiera en un fenómeno de masas.
Desde que creó la web, 17 universidades le han nombrado doctor honorario, ha sido investido caballero del Imperio Británico por la reina Isabel II (2004) y recibió el Premio Príncipe de Asturias (2002), entre otros reconocimientos.
Berners-Lee se convirtió pronto en un activista por la libertad de información en la red y dirige desde 2009 la Fundación World Wide Web, un organismo cuyo objetivo es "apoyar programas para potenciar la web como un medio para el cambio positivo de la humanidad".




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