Seguro contra errores de la IA: las empresas ya pueden cubrir fallos y "alucinaciones" de los sistemas

Las aseguradoras comienzan a ofrecer pólizas para cubrir errores de sistemas de inteligencia artificial, un mercado que podría mover u$s4.800 millones hacia 2032.

Empresas comienzan a contratar seguros para cubrir pérdidas provocadas por errores de sistemas de inteligencia artificial.

Empresas comienzan a contratar seguros para cubrir pérdidas provocadas por errores de sistemas de inteligencia artificial.

Imagen creada con IA

La inteligencia artificial (IA) gana autonomía y comienza a tomar decisiones sin supervisión humana, lo que impulsa a las empresas a buscar nuevas formas de protección frente a posibles errores. En respuesta a ese escenario, varias aseguradoras ya comenzaron a ofrecer pólizas específicas que cubren fallos y “alucinaciones” de estos sistemas.

El desarrollo acelerado de herramientas de IA, capaces de realizar tareas cada vez más complejas, abrió un nuevo frente de preocupación para compañías tecnológicas y empresas que incorporan estos sistemas en su funcionamiento cotidiano. Frente a ese riesgo, el sector asegurador empezó a diseñar coberturas destinadas exclusivamente a proteger a las organizaciones ante posibles fallos de los algoritmos.

Por qué surgen los seguros contra errores de la IA

La creciente autonomía de la inteligencia artificial plantea nuevos desafíos para el mundo de los seguros. “La finalidad de estas herramientas avanzadas de IA es prescindir de la asistencia y la supervisión humanas en la toma de decisiones, lo que cuestiona parte de la lógica fundamental de la cobertura de seguros existente”, explicó a AFP Phil Dawson, responsable de IA en la aseguradora especializada Armilla.

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Cada vez más compañías utilizan sistemas de inteligencia artificial capaces de tomar decisiones sin supervisión humana.

Cada vez más compañías utilizan sistemas de inteligencia artificial capaces de tomar decisiones sin supervisión humana.

Tradicionalmente, las pólizas estaban pensadas para cubrir errores humanos. Sin embargo, el uso de sistemas automatizados obliga a replantear ese esquema. Según Dawson, muchas empresas que desarrollan o utilizan inteligencia artificial con mayor grado de autonomía “nos consultan para agregar seguros” complementarios.

La aparición de nuevos asistentes digitales, conocidos como agentes de IA, también influyó en este cambio. A diferencia de los chatbots tradicionales, estos sistemas no solo responden preguntas, sino que pueden ejecutar tareas similares a las de una persona que trabaja frente a una computadora, pero con mayor velocidad y sin intervención directa.

Sin embargo, ese avance tecnológico no elimina los errores. Uno de los problemas más conocidos es el fenómeno de las “alucinaciones”, cuando un sistema genera información falsa pero la presenta con total seguridad.

De la “cobertura silenciosa” a pólizas específicas

Durante los primeros años del desarrollo de la inteligencia artificial, muchos de los riesgos asociados estaban cubiertos de manera implícita dentro de las pólizas tradicionales. Esta situación se conocía como “cobertura silenciosa”.

La analista Sonal Madhok y la profesora de derecho Anat Lior señalaron en un documento publicado en 2025 por la firma de corretaje Willis Towers Watson que ese escenario se parece al que existía durante los primeros años de expansión de la ciberdelincuencia.

IA empresas
El crecimiento de la inteligencia artificial impulsa el desarrollo de nuevas pólizas para cubrir fallos y “alucinaciones” de los algoritmos.

El crecimiento de la inteligencia artificial impulsa el desarrollo de nuevas pólizas para cubrir fallos y “alucinaciones” de los algoritmos.

Pero en los últimos meses el sector asegurador comenzó a modificar su enfoque. “Las pólizas tipo incluyen ahora cláusulas denominadas ‘exclusión absoluta de la IA’”, señaló Jonathan Mitchell, responsable del sector financiero en la correduría Founder Shield.

De acuerdo con el Financial Times, algunas aseguradoras importantes, como la británica Chubb, incluso solicitaron a los reguladores estadounidenses autorización para excluir la responsabilidad vinculada con la inteligencia artificial de sus coberturas generales.

Cómo funcionan las nuevas pólizas

Las aseguradoras comenzaron a diseñar productos específicos para cubrir errores de sistemas de inteligencia artificial. Un ejemplo es el seguro de errores y omisiones (E&O) que ofrece Founder Shield, destinado habitualmente a proveedores de servicios profesionales.

En este caso, la póliza incluye escenarios en los que un “fallo de la IA o alucinación” provoca “una pérdida financiera directa para el cliente”.

Según explicó Mitchell, la cobertura también puede extenderse más allá del entorno digital. Un ejemplo sería el caso de un agente virtual que realiza por error un pedido excesivo de mercadería para una empresa.

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Aseguradoras diseñan productos específicos para cubrir riesgos vinculados al uso de inteligencia artificial en empresas.

Aseguradoras diseñan productos específicos para cubrir riesgos vinculados al uso de inteligencia artificial en empresas.

Phil Dawson mencionó el caso de una inmobiliaria dedicada a locales comerciales que buscaba asegurar a su agente de IA del mismo modo que a un empleado humano. Finalmente, la compañía decidió contratar una póliza específica para ese tipo de tecnología.

Antes de ofrecer cobertura, algunas aseguradoras someten los sistemas a pruebas para evaluar sus vulnerabilidades. Armilla, por ejemplo, analiza el modelo de inteligencia artificial, la gestión de riesgos de la empresa y su cumplimiento de normas estadounidenses o internacionales relacionadas con la IA.

Qué riesgos quedan fuera de cobertura

A pesar del crecimiento de este nuevo mercado, las compañías aseguradoras también establecen límites claros.

Armilla, por ejemplo, no ofrece cobertura para aplicaciones vinculadas con diagnósticos médicos ni para sistemas orientados a la salud mental.

La reaseguradora Munich Re también excluye determinados escenarios. Según explicó Michael von Gablenz, responsable de los seguros de IA en la compañía, la empresa no indemniza los errores de un modelo cuando estos se deben a condiciones de mercado excepcionales.

Como ejemplo, mencionó sistemas que realizan tasaciones de obras de arte o valoraciones de activos financieros, donde los cambios bruscos del mercado pueden alterar los resultados.

Actualmente, los principales clientes de Munich Re son empresas tecnológicas que operan en sectores como la agricultura, la industria o la energía. Las pólizas pueden ser contratadas tanto por compañías que desarrollan modelos de inteligencia artificial como por aquellas que los utilizan.

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