La campaña de Trump rechazó las acusaciones de abusos y apunta a la prensa
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La historia del periódico cita a Jessica Leeds, de 74 años, que afirma que Trump le tocó los pechos y trató de ponerle la mano sobre la falda durante un vuelo a Nueva York hace más de tres décadas. En aquel momento ella era una empresaria que volaba por negocios y estaba sentada junto al magnate en la cabina de primera clase. Nunca más volvieron a verse.
"Era como un pulpo", dijo Leeds al diario. "Sus manos estaban en todas partes".
Rachel Crooks, que vive en Ohio, relata que con 22 años trabajaba como recepcionista en una empresa inmobiliaria en la Trump Tower en 2005 cuando un día se encontró con el empresario frente a un ascensor.
Después de presentarse con un apretón de manos, asegura que Trump no la soltaba y empezó a besarle las mejillas y luego "directamente en la boca".
Su comportamiento "fue tan inapropiado", señala al "Times" en la entrevista. "Me indignó tanto que pensara que yo era tan insignificante que podía hacer eso".
Ninguna de las dos había informado antes de los incidentes a las autoridades ni hecho públicas sus historias, señala el periódico.
Las acusaciones llegan casi una semana después de que se conociera un video de 2005 que fue filtrado a los medios y en el que Trump se jacta de poder hacer lo que quiera con las mujeres por ser famoso y usa un lenguaje grosero para referirse a sus órganos sexuales.
Sin embargo, en el debate presidencial del domingo pasado con su adversaria Hillary Clinton, Trump subrayó que jamás ha tocado a una mujer sin su consentimiento. La grabación le ha causado mucho daño de imagen incluso dentro de su propio Partido Republicano, en el que varios compañeros censuraron su comportamiento.



