La soja siempre protagonista

Agronegocios

Mientras el trigo y el maíz temprano sufren las consecuencias de la sequía, la oleaginosa gana terreno y tendría una intención de siembra cercana a las 17 millones de hectáreas.

El jueves último se realizó en Rosario la séptima edición del Seminario ACSOJA, el evento más importante de la cadena productiva del cultivo estrella de la Argentina. Allí, el presidente de la entidad, Luis Zubizarreta reclamó un cambio de rumbo y políticas realistas que permitan llegar a los 70 millones de toneladas de producción de soja.

Zubizarreta destacó que la cadena opera muy por debajo de su potencial. Para ponerle números concretos sería un 30% por debajo de su récord de cosecha mientras que en la industria hay un 50% de capacidad ociosa. Los números rojos serían la consecuencia de “malas políticas que han tenido sesgo antiexportador y una discriminación desde hace 50 años hacia el sector, que le quitaron competitividad, perjudicaron a todos los eslabones y al principal socio que es el Estado”. Quizá, a modo de ejemplo, sirvan las últimas medidas restrictivas establecidas por el Banco Central que impusieron una mayor tasa de interés para quienes quieran financiarse y aún tengan soja en su poder.

Mas allá de la descripción de la realidad y del análisis de lo que podría aportarle la oleaginosa al país, para revertir esta tendencia será fundamental un cambio de actitud no sólo en la dirigencia rural o empresaria sino también en la ciudadanía.

Hace algunos días, el propio Zubizarreta explicó que desde la cadena de la soja el objetivo debe ser enamorar de este sector a la opinión publica, haciendo entender que si le va bien a a la agroducstria, le va bien a la Argentina.

No será una tarea fácil, fundamentalmente porque la gran mayoría de los que critican al sector productivo utiliza la palabra “sojero” como un insulto. Seguramente no sepan algunos datos que el propio secretario de Agricultura de la Nación, Juan José Bahillo repasó durante la inauguración del evento: las 14,1 millones de hectáreas que ocupó la oleaginosa la campaña pasada las sembraron 60.384 productores, el 22 % en campo propio y el resto en superficie arrendada. De ese universo de productores, el 74%, unos 44.000 cultivan, menos de 200 hectáreas y 34.000 menos de 100 hectáreas. ¿Sabrán quienes critican la producción agropecuaria que la gran mayoría son productores de baja escala que no son dueños de la tierra?

Es probable que sólo a partir del entendimiento de esta situación se puedan empezar a tomar decisiones políticas y económicas que persigan como objetivo el desarrollo del sector, tal como ocurrió en todos los países de la región en los últimos años.

Es por eso que desde ACSOJA reclaman “una estrategia realista que permita llegar rápidamente a los 70 millones de toneladas de producción de soja, lo que tendría un fuerte impacto en las exportaciones, solucionando la constante falta de dólares de nuestra economía, aumentando el Producto Bruto Interno, el empleo y permitiendo al Estado incrementar la recaudación”. En definitiva, un esquema en el que todos ganan.

La promesa de quien hoy cumple la función de ser el interlocutor entre el Ministerio de Economía y los productores es la de dialogar, bajo la premisa de que “sólo a través del crecimiento de la producción se pueden resolver los problemas que tiene Argentina”.

A modo de ejemplo, vale la pena recordar que en el escenario actual, con todas sus inclemencias, el sector primario realiza una inversión que asciende a US$ 10.300 millones cada año solo en soja, y si se suman los gastos de cosecha y comercialización, la cifra llega a US$ 14.000 millones. A partir de esta inversión, la cadena de la soja agrega valor y exporta el 92% de lo que produce, ingresando por este concepto US$ 29.389 millones.

Durante el seminario, sobrevoló permanentemente la premisa de que asistimos a una coyuntura favorable para la Argentina en función de la demanda de alimentos y energía que tiene el mundo, pero para aprovecharla, se debe construir desde la política y evitar las medidas que sirven como parche.

En cuanto al dólar soja, Zubizarreta destacó la reacción rápida que tuvo la cadena y al mismo tiempo advirtió que con una estrategia de largo plazo se podría crecer en producción para “sacar el país adelante” sin que eso implique desfinanciar al estado ya que con un nivel de retenciones razonable la produccion crecería tanto que el estado recaudaría mucho mas y podría salir de la trampa en la que cae nuestro país de manera periódica.

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