6 de octubre 2006 - 00:00

Advierten que hay trabas para exportar

La funcionaria del radical Julio Cobos también anunció que podría avanzarse en la compra de colectivos trolley a Rusia. Veamos el diálogo que mantuvo con este diario en Moscú.
Periodista: ¿Cómo evalúa los resultados de la gira por Ucrania y Rusia?
Laura Montero: Fue muy positiva para Mendoza, ya que hubo mucha demanda para toda la misión por parte de los empresarios de ambos países. Las empresas de nuestra provincia conformaron casi 30% de la delegación, con representantes del sector frutas, vino, aceite de oliva. En reuniones que mantuve con representantes de empresas metalmecánicas rusas hubo mucho interés de asociarse en generación de energía hidroeléctrica. Y se avanzó también en estudiar un plan similar a un intercambio compensado de trolleys (Mendoza es la única ciudad de la Argentina con ese sistema de transporte) por vino, con empresas estatales rusas.
P.: ¿Cómo anduvieron los productos agrícolas?
L.M.: En el tema vino nos fue muy bien. El desarrollo tecnológico de ellos en el sector es pobre y no tienen una cultura avanzada en el consumo. Hay un espacio importante para entrar a un mercado que no es demasiado exigente. Principalmente para vinos genéricos, blancos y tintos, así como para varietales de baja gama que pueden ser exportados a granel. Ellos no tienen producción, por lo que importan y hacen cortes para llegar a dar determinados tipos de vinos que comercializan. Es por sobre todo un mercado muy bueno para ubicar volumen y descomprimir cuando hay cosechas importantes. Lo podemos abastecer en este momento con buenas oportunidades, ya que varió su posición con los países satélites, que ya no lo abastecen de la misma manera. Frutas y oliva también se llevan acuerdos muy importantes.
P.: ¿Cuáles son hoy los principales destinos de las exportaciones mendocinas de vino?
L.M.: Son la Unión Europea, los Estados Unidos, Rusia y Brasil. El último con un gran potencial de expansión de demanda, ya que consume nada más que 2 litros per cápita. También hicimos una estrategia de diversificación con los países de Asia: Japón, China y los del sudeste.
P.: El PBI mendocino creció en los últimos años a una tasa mayor que la del PBI para el total de la Argentina. ¿A qué lo adjudica?
L.M.: Crecimos un par de puntos más, ya que pudimos aprovechar muy bien la salida de la devaluación. Se fijó una estrategia clara de diversificación económica, con sectores no tradicionales como el metalmecánico, o dentro del agroalimentario, el frutícola. La estrategia exportadora fue una de las bases para cambiar un modelo de economía de oasis que, al margen del petróleo y el vino, estaba parado en el mercado interno. También apoyamos a los sectores productivos con financiamiento, el plan de lucha antigranizo, mecanismos de capacitación empresarial y adecuación a normas de calidad.
P.: ¿Afectan ya las retenciones la capacidad exportadora de la provincia o los costos siguen dando?
L.M.: Necesitaríamos que se reviese la situación. Las ventajas de la devaluación ya no estimulan lo suficiente, porque el aumento de costos fue significativo. Los reclamos del sector productivo son importantes, ya que también los acuerdos de precios internos pusieron un techo que no se puede descomprimir con un buen nivel de exportaciones. También hay que ver el tema del financiamiento, ya que se está llegando a la frontera de producción en muchos sectores. Es una cuestión para estudiar, pero parecería que habría que encarar una política más agresiva. El reclamo de la mayoría de los sectores es que se necesitan algunos cambios.
P.: ¿Cuáles son los sectores que están más complicados?
L.M.: Muchos de los agroalimentarios. El ajo, en el sector frutícola, especialmente la fruta de pepitas y carozos. Todos estos ya están complicados para salir a exportar.
P.: ¿Qué se viene de ahora en más en la provincia? ¿En qué ejes se piensa avanzar?
L.M.: Apuntamos a tomar una posición geopolítica muy fuerte para ser una plataforma logística en la vinculación con el Pacífico. Tenemos la responsabilidad de que la Cordillera no sea una pared intransitable. Debemos tener una salida fácil al Pacífico para abordar mercados de Asia, Estados Unidos y otros de Latinoamérica, prioritarios para sectores agrícolas, pero donde también hay (en estos últimos) barreras arancelarias en las que se debería trabajar para suprimirlas, fundamentalmente con los del Pacto Andino. El plan que estamos diseñando tiene que ver con aspectos complementarios al ferrocarril Trasandino, como el armado y la vinculación de plataformas logísticas con parques industriales y polos tecnológicos. Está realizándose en coordinación con la quinta región de Chile y con el estado de San Pablo.
Entrevista de Martín Lalín

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