2 de julio 2007 - 00:00

Bielsa, el postulante K que enfrentará a Binner

La obligatoriedad del llamado hizo que la jornada de ayer sirviera como un atractivo ensayo general de cara a las generales. En un muy lento escrutinio a causa de la proliferación de candidatos, con 25% de mesas escrutadas en toda la provincia, el FpV aventajaba en casi 30 mil votos al Frente Progresista. Un panorama que ensanchaba las sonrisas peronistas y levantaba el humor de la preocupada Casa Rosada, que no tenía muchas ilusiones puestas en la provincia.
Aun así, proyecciones hechas en boca de urna indicaban que Binner, que no tuvo competidor interno y lució su nombre en todas las boletas del Frente Progresista, trepaba cerca de 40% del total de votos de la provincia, en tanto que en Rosario -plaza fuerte del socialismo- superaba 50%. Estas estadísticas arrojaban proyecciones sobre el padrón completo de 2.319.522 ciudadanos, cuyo 75% participó durante la fría jornada de ayer.
 Optimismo
Por su parte, al sacar del contexto intrapartidario, el porcentaje de votos de Bielsa se colocaba anoche por encima de 23% en el total provincial, y el de Rossi apenas por debajo de 15%. Estos dos sectores deberían jugar juntos a favor de Bielsa en setiembre. Con este dato, desde el bielsismo se mostraban muy optimistas ayer, ya que leyeron el gráfico del total de votos provinciales como una señal favorable y creen que pueden llegar a doblegar a Binner en setiembre.
La respuesta del socialismo apuntaba, en cambio, a señalar que «no será igual cuando el PJ tenga un solo candidato. Entonces tendremos más diferencia», según indicó una fuente cercana a Binner.
En concreto, la fórmula del FpV quedó definida entonces por la dupla de la lista de Unidad para la Victoria, conformada por Bielsa y su vice Carlos Galán, industrial oriundo de la ciudad de Santa Fe. El triunfo sobre Concertación Plural de Rossi-Jorge Fernández no sorprendió, ya que en el tramo final de campaña había logrado aval de gran cantidad de figuras de la política santafesina. Rossi había obtenido respaldo gremial, pero apenas le alcanzó para sumar en torno a 35% de los votos justicialistas.
La Casa Rosada, en tanto, se mostró prescindente. Al menos ésas fueron las posturas de Néstor y Cristina Kirchner y su gabinete. A su vez, el senador Carlos Reutemann también mantuvo conveniente distancia de la disputa interna.
En cuanto a las candidaturas a intendente, el Frente Progresista consagró en Rosario al actual jefe comunal Miguel Lifschitz, que llegaba a 50% de los votos del total del padrón rosarino, es decir, tomando en cuenta todas las fuerzas políticas. Por su parte, en el FpV, el bielsista Héctor Cavallero triunfaba y llegaba a 23% de la suma del electorado. Ambos se enfrentarán en setiembre.
En Santa Fe, la capital provincial, la interna del FpV consagró ayer a Martín Balbarrey, hombre de Bielsa que tiene un panorama favorable para conseguir ser reelecto en el cargo que ocupa actualmente.
Las elecciones de ayer marcaron el debut de las internas abiertas, obligatorias y simultáneas en la provincia. Se trata de un sistema que reemplaza a la derogada polémica Ley de Lemas que fue funcional al PJ para alzarse con triunfos como el del actual gobernador Jorge Obeid, que en 2003 superó a Binner gracias a la sumatoria de votos de las listas peronistas, pese a que el socialista fue el candidato más votado entonces.

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