20 de abril 2007 - 00:00
Busca el menemismo recuperar poder
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La especie comenzó a cobrar fuerza mucho antes de que Maza cayera. Pero se consolidó en las últimas horas con la llegada de su hermano Eduardo a tierras riojanas, donde tomó contacto con los principales referentes del partido para sondear las verdaderas chances de un eventual retorno. Incluso varios intendentes ya se mostraron interesados en sumarse a la campaña en favor de Menem.
«No lo descartaría bajo ningún punto de vista. Como dice Carlos, en política todo es posible», arriesgó un hombre muy ligado al ex presidente, con funciones políticas hoy en La Rioja.
De concretarse, ya se barajan los nombres del intendente de Arauco, Nicolás Martínez, y del diputado provincial Jorge Basso como compañeros de fórmula.
Los que conocen con puntillismo la arena local, aseguran que frente al coqueteo de Menem hay quienes todavía parecen aferrarse a falsas esperanzas. En ese lote suman, claro, al actual gobernador interino, Luis Beder Herrera, quien pese a sus esfuerzos no logra todavía que el gobierno nacional lo reciba. Y mucho menos consigue una garantía de respaldo a sus aspiraciones de permanecer en el sillón de la Casa de las Tejas.
Sin embargo, están los que piensan que la carta de Beder es la que la Casa Rosada se verá obligada a jugar, aunque públicamente Néstor Kirchner se mantendrá prescindente tal como lo hizo en Catamarca con el radical Eduardo Brizuela del Moral.
Hoy por hoy las chances de Beder parecen aseguradas frente a un arco opositor de poco peso. Ni siquiera, dicen los analistas de la política local, el frente que podrían sellar los intendentes de Chilecito, Fernando Rejal (defensor a ultranza de Maza), y de la Capital, Ricardo Quintela (líder de la oposición interna a Maza dentro del PJ), estaría en condiciones de morigerar la amplia adhesión de justicialistas que hoy ostenta Beder. Por de pronto, los dos jefes comunales se reunieron el miércoles con Aníbal Fernández, en lo que muchos entienden como un solapado aval de Balcarce 50 a una fórmula alternativa. Si Quintela confirma esta alianza se romperá el acuerdo político que mantenía con el vicegobernador.
Frente a este escenario, la jugada de quienes promueven a Menem como gobernador estaría concentrada en:
c Encolumnar a todos los sectores opositores a Beder detrás del proyecto menemista. Incluso se especula con tentar al propio Angel Maza para que preste el aparato del PJ en favor de las chances del ex presidente, en un acto que inevitablemente sería leído como un gesto de revancha contra el vice que lo destituyó.
c De esta manera, polarizados los frentes, el gobierno nacional se vería casi obligado a meter una pata en La Rioja apoyando a Beder Herrera, algo que hoy a todas luces parece cada vez más lejano. En rigor, Kirchner no quiere caer en la contradicción de apoyar al candidato que derrocó a Maza, un gobernador que supo ser un incondicional de Balcarce 50.
c Por último, cercado Néstor Kirchner por la negativa del embajador en México, Jorge Yoma, de convertirse en el candidato del oficialismo, el sector menemista considera que el camino hacia la gobernación estaría prácticamente allanado.
Con todo, los principales dirigentes riojanos todavía debaten la conveniencia de Carlos Menem gobernador. Si bien es cierto que un sector opina que el senador debería lanzarse en busca de la gobernación, hay otro que opina que un triunfo del ex presidente arriesgaría la frágil estabilidad económica de la provincia. Y en esto hay algo de cierto: con Cristina o Néstor presidentes, el acompañamiento nacional sería nulo.




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