8 de abril 2010 - 22:58
China planea multiplicar fusión con empresas de minería y energía
-
Chubut prohibirá que los presos usen celulares en cárceles, comisarías y alcaidías
-
Santiago del Estero se prepara para la batalla por las intendencias al ritmo de Zamora
Los gobernadores de Río Negro, Miguel Saiz; de Salta, Juan Manuel Urtubey, y de Buenos Aires, Daniel Scioli, mantienen permanente contacto con empresarios y autoridades chinas a fin de lograr convenios comerciales y atraer importantes inversiones.
«Van a venir empresas mineras chinas para Salta y Jujuy, que están muy motivadas por las posibilidades de explotación de litio», indicó el director ejecutivo de la entidad empresarial.
Como antecedente reciente, en febrero pasado, los gobiernos de ambos países firmaron una serie de acuerdos de compromiso de inversión en la actividad minera nacional por montos que inicialmente superan los $ 140 millones.
San Juan fue una de las destinatarias: la minera china MCC firmó un acuerdo que incluye inversiones de riesgo --en principio por $ 38 millonespara llevar adelante exploraciones en búsqueda de oro y plata en áreas libres del Instituto Provincial de Exploraciones y Explotaciones Mineras.
La china MCC, que opera el proyecto rionegrino de hierro Sierra Grande, también firmó un acuerdo con el Gobierno neuquino para buscar cobre y molibdeno.
Asimismo, Jujuy rubricó un acuerdo con una compañía asiática llamada San He Hopefull Grain & Oil Group, por el cual se prevén inversiones iniciales por arriba de los $ 22 millones para la exploración de zonas con potencial minero de cobre y hierro.
Por otra parte, Tierra del Fuego firmó un convenio con empresarios chinos y crearon la compañía Tierra del Fuego Energía y Química, para la cual se anunció la construcción de una planta de metanol.
Luego, el acuerdo rubricado con la gestión de Fabiana Ríos fue declarado inconstitucional por el Superior Tribunal de Justicia local en 2009 y la iniciativa quedó a medio camino. Ahora, la firma baraja otra alternativa y ratificó su inversión de alrededor de u$s 600 millones pero para una instalación productora de urea.
Otro proyecto de grandes inversiones en carpeta que se dirige al interior es el que la empresa China Nacional Machinery and Equipment Import and Export Corporation tiene para el Belgrano Cargas, que contempla desembolsos por u$s 1.000 millones y en principio involucra a los gobiernos de Chaco y Salta.
Actualmente, 28 empresas chinas se han instalado en el país: la mayoría se emplaza en Buenos Aires y se ocupan de actividades comerciales, es decir, venden y compran productos. Tan relevante resulta ser para la administración de Daniel Scioli este vínculo que planea abrir una oficina comercial de la provincia en China.
En marzo, tras un viaje que realizó el ministro de Asuntos Agrarios bonaerense, Ariel Franetovich, con el subsecretario de Pesca de la Nación, Norberto Yaguar, se anunció la firma de convenios de intercambio entre la nación oriental y el Gobierno bonaerense. Según los funcionarios, a los empresarios chinos «les interesa invertir en la Argentina en materia de cerdos y en pesca».
La salida al mar es uno de los principales atractivos para los asiáticos, y sin dudas, por ser el principal importador mundial de soja, la agroindustria es un blanco obligado.
Santa Fe combina dos de los principales atractivos: allí, la empresa de capitales chinos e ingleses Noble instaló una terminal portuaria sobre el río Paraná, en la pequeña localidad de Timbúes en el sur de la provincia. Pero para el largo plazo, la energía y la minería se llevan todas las apuestas potenciales y con ellas los chinos se diversifican en el mapa nacional.
Primer plano
Así las cosas, las trabas que China puso a la importación de soja argentina a principios de mes ubicó en primer plano la desigual relación comercial que tiene el país con el gigante asiático. Si bien la Argentina tiene mucho para dar, también otras naciones de Latinoamérica, y eso los chinos lo saben. De hecho, hasta fines de 2009 solamente arribó un 12% de los desembolsos mandarines que llegaron a la región, que totalizaron unos u$s 100.000 millones. El porcentaje indica que, al menos hasta fines del año pasado, no fue el destino preferido por las inversiones chinas. Brasil está en lo más alto del podio con un 40%.
No obstante, para Fernández Taboada, la relación binacional es excelente y «estamos en una etapa de apertura y de recepción de nuevos aportes de capital en los ámbitos que les interesan a los chinos».




Dejá tu comentario