"Hay una mayoría de bonistas que está en condiciones de aceptar la propuesta"

Ambito Nacional

De la mano de un acuerdo con el principal acreedor, el Gobierno de Axel Kicillof dio un paso clave hacia la conclusión del proceso de reestructuración de deuda bajo legislación extranjera por cerca de u$s 7.800 millones, tras la oferta de abril de 2020.

El ministro de Hacienda y Finanzas bonaerense, Pablo López, hace foco en el alivio financiero que genera el flamante acuerdo entre la Provincia y su principal acreedor -y otros bonistas- en torno a los términos y condiciones para enmendar la oferta de reestructuración de la deuda bajo legislación extranjera de cerca de u$s 7.800 millones. Y se muestra confiado en que el Gobierno de Axel Kicillof podrá alcanzar los umbrales de mayoría que se requieren para cerrar exitosamente la renegociación.

Periodista: El acuerdo de los términos para enmendar la propuesta llega tras una primera y única oferta oficial en abril de 2020 y veinte prórrogas del proceso. ¿Qué alivio concreto le genera a la Provincia?

Pablo López: Desde que asumimos esta gestión en diciembre de 2019 marcamos que la Provincia recibió una situación de deuda que era absolutamente insostenible. La gestión de María Eugenia Vidal emitió una cantidad de deuda en dólares con acreedores privados por más de u$s 5 mil millones, con vencimientos muy cortos en el tiempo. Entre 2020 y 2023 la Provincia tenía que enfrentar vencimientos en promedio por año de u$s 1.500 millones. Y a partir de ahí iniciamos un proceso que pudimos lanzar en abril de 2020. Y desde entonces, a pesar de no haber cambiado la oferta, sí fuimos mostrando y negociando diferentes mejoras a partir de las conversaciones que venimos teniendo con los acreedores. Y este principio de acuerdo que alcanzamos, este entendimiento con el principal acreedor y otros bonistas, implica para la Provincia claramente recuperar un perfil de deuda sostenible, con un alivio entre 2020 y 2024 de u$s 4.450 millones, con la reducción del 75% de los vencimientos originales hasta 2024. Implica una reducción muy fuerte del costo de la deuda, que va a pasar a tener una tasa de interés promedio de 5,6% cuando hoy está entre 7 y 8%. Y la tasa de interés máxima de la deuda, que hoy está cerca de 11%, va a pasar a estar en un 6,625%, o sea que es una reducción muy fuerte de la tasa de interés. Y también implica tres años de gracia de capital: recién se va a empezar a pagar el capital a partir del 2024. Es un alivio muy importante para la Provincia, y también estirando muy fuerte los plazos. En la situación original de la deuda era de tres años de vida promedio de plazo y hoy va a pasar a tener más de 10 años de vida promedio; estamos hablando de un estiramiento muy fuerte de los plazos.

P.: Las negociaciones se extendieron durante cerca de un año y tres meses. ¿Qué rol jugó la pandemia y cuál fue el factor que destrabó este primer entendimiento?

P.L.: Lanzamos el proceso de reestructuración en abril de 2020 en el momento más complejo de la pandemia, con sus efectos en términos económicos y fiscales para la Provincia. Lo cierto es que desde ese momento hasta ahora hubo un cambio de situación. Una mejora en la actividad económica por un lado, que se reflejó también en cierta mejora que estamos viendo fiscalmente en las finanzas de la Provincia, y también con un rol muy importante que está jugando el proceso de vacunación, que viene desarrollándose muy aceleradamente y que da cierta certidumbre hacia adelante. Y lo que hubo fue un esfuerzo compartido, un diálogo permanente con los acreedores, que también hizo que pudiera haber una comprensión acerca de la situación de la Provincia por parte de los acreedores con los que logramos este entendimiento.

P.: ¿A qué porcentaje de los tenedores alcanza y cuál es la barrera de aceptación a la que deben arribar para cerrar la reestructuración? ¿Lo ven como una meta alcanzable?

P.L.: Con el entendimiento alcanzado, sumado al apoyo que nosotros ya teníamos, hay una mayoría de bonistas que está en condiciones de aceptar la propuesta. Tenemos mucha confianza en que se van a poder alcanzar los umbrales de mayoría que se requieren en las próximas semanas. Ese es el objetivo, y a partir de este apoyo que hemos conseguido creemos que eso es muy posible.

P.: Trascendió ayer una declaración de “la mayoría de los tenedores de bonos del Grupo Ad Hoc de la provincia” que asegura que el acuerdo “no cuenta con el respaldo de los tenedores” de ese grupo. ¿Qué porcentaje de los acreedores representan y qué grado de erosión pueden generar a la hora de buscar los umbrales de mayoría que necesitan?

P.L.: Es una pregunta que podrían responder ellos y que claramente no incluyen en el comunicado, porque hablan de mayoría pero no se refieren a las tenencias. En términos de tenencias siempre hubo un grupo minoritario dentro del Grupo Ad Hoc. Pueden ser muchos bonistas, pero en términos de las tenencias que representan es una parte menor. También me interesa aclarar que nosotros involucramos a todo el grupo cuando tuvimos todas las rondas de negociación, y las de negociación confidencial desde abril a esta parte. Previamente habíamos tenido también diálogo permanente, a pesar de no haber entrado en negociaciones confidenciales. Y en esas rondas de negociación participó todo el grupo; estuvieron presente los asesores legales, los asesores financieros del grupo como un todo. Es falso acusarnos de no tener buena fe cuando permanentemente tuvimos diálogo y conversaciones con las voces que ellos pusieron a representarlos. Hay un grupo que tiene tenencias minoritarias y que se mantiene en una posición intransigente. Siempre dijimos que buscamos una solución beneficiosa para la Provincia y también para los acreedores, y que estamos negociando de buena fe. Tiene que ser una solución que implique para la Provincia tener capacidad de pagar ese nuevo perfil de deuda. Y esta propuesta, que tiene el respaldo del mayor acreedor y de algunos más, refleja ésto.

P.: ¿Y con este grupo queda la posibilidad de alguna instancia más de diálogo?

P.L.: Estamos abiertos al diálogo pero entendiendo que ésta es la propuesta definitiva, que la Provincia hizo su máximo esfuerzo y que eso se refleja en los términos y condiciones que dimos a conocer.

P.: ¿Cuál es el grado de avance de la demanda presentada por los bonistas en Nueva York, y cómo queda el escenario tras el entendimiento?

P.L.: Una vez finalizado el proceso exitosamente las demandas no tienen ya sentido, con lo cual es el proceso natural que en la medida que avance el canje se retiren las demandas y quede sin efecto ese proceso, porque lo que se está haciendo es canjear los bonos sobre los cuales existen las demandas por bonos nuevos.

P.: ¿Cuándo presentarán oficialmente la enmienda a la primera oferta y cuándo se conocerían los resultados del canje?

P.L.: Hoy (por ayer) presentamos los términos económicos de la propuesta y estamos trabajando en la documentación para que la semana que viene pueda estar lista, para que formalmente esté a disposición la propuesta. Y de ahí, que hasta que el 13 de agosto esté abierto el canje, por lo que después del 13 de agosto se conocerían los resultados.

P.: ¿Cuál es el valor presente neto que deriva del entendimiento, y qué primeras conclusiones surgen en la comparación con las renegociaciones de deuda que llevaron adelante Nación y otras provincias?

P.L.: Si uno toma en cuenta todo el reclamo de los bonos actuales que opera sobre la Provincia, el valor presente neto ronda aproximadamente los 73 dólares por cada 100, que significa un alivio importante con la mejora del perfil de deuda que va a tener la Provincia. Y así como la Nación tuvo su realidad, cada provincia tiene su propia realidad y lo importante acá es que éste es un buen acuerdo para la Provincia de Buenos Aires, que cuando se materialice efectivamente el canje implicará recuperar un perfil de deuda sostenible, acorde a nuestra capacidad de pago y a las necesidades que la Provincia tiene y a la inversión que necesita realizar en materia económica, social y de infraestructura.

P.: ¿Cuánto debió resignar la Provincia respecto de las pretensiones iniciales de la primera oferta para poder arribar a esta instancia, y qué consecuencias le generó un escenario de default desde abril de 2020?

P.: La situación fue cambiando con el trascurso de los meses y también la negociación con los acreedores. Y me parece que no hay que hablar de resignar o no resignar sino de lo importante que es poder concluir exitosamente un canje, y el alivio que eso significa para la Provincia. Eso es lo central. En términos de consecuencias, la verdad es que no es grato y es arduo estar en un proceso de reestructuración. Pero en términos de financiamiento la Provincia continuó trabajando permanentemente muy bien con los organismos de crédito internacional, con el Banco Mundial, el BID, el Banco de Desarrollo latinoamericano. Y también con el mercado local, profundizando el vínculo entre la Provincia y el mercado local.

P.: ¿Qué papel va a jugar este entendimiento en el proceso de reactivación económica postpandemia?

P.L.: El alivio que se consigue es importante en términos de las capacidades del Estado. Pero hay que marcar que lo que se está viendo es ya una reactivación en curso de la economía de la Provincia, con un sector industrial que viene mostrando mucho dinamismo y un sector agrario que se viene desarrollando muy bien. Obviamente que todavía falta, hay sectores que no se terminan de repuntar del todo por sus propias características y lo que esperamos es que ésto se convierta en una recuperación homogénea. Lo importante es que durante todos estos meses, a pesar de estar llevando adelante el proceso de reestructuración, lo que se vio es un Estado que se puso al frente de la situación compleja que se vive en términos económicos y sociales. La gran cantidad de medidas que estamos anunciando y llevando adelante hablan de un Estado que siguió trabajando y siguió presente, y que cambió fuerte el rol que venía teniendo hasta diciembre de 2019.

P.: ¿Qué rol jugó el Gobierno nacional en este proceso de reestructuración?

P.L.: El Gobierno nacional, como lo hizo con todas las provincias, entiende que éste es un proceso autónomo de las provincias, pero siempre mostró apoyo a las negociaciones. Y nosotros siempre tuvimos la mirada de la importancia macroeconómica que tiene la Provincia de Buenos Aires, y que cualquier solución para la Provincia tiene que estar también acorde a una dinámica macroeconómica.

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