9 de septiembre 2003 - 00:00
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Las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro parten desde la Catedral Basílica de Salta hasta la intersección de dos calles, en donde se renueva el Pacto de fidelidad; luego regresan a la Catedral y, antes de entrar, una lluvia de pétalos de claveles rojos, blancos y rosados cae desde el campanario al compás del repique de campanas de la Catedral.
La historia de esta festividad comenzó con la fundación de la ciudad, en abril de 1592, cuando Fray Francisco de Vittoria, obispo del Tucumán, oficiaba misas y llevaba la palabra de Dios a conquistadores y conquistados, en su paso hacia Lima. Una vez en España, el obispo hizo tallar por artesanos una imagen de Jesús Crucificado y otra de Nuestra Señora del Rosario, y envió la primera a la iglesia matriz de Salta y la otra a Córdoba. Pero hacia fines del mismo año, un grupo de gente divisó desde el puerto del Callao, en Perú, dos cajones flotando sobre las aguas marinas, en cuyo interior estaban las imágenes, que poco después fray Francisco llevó a los destinos previstos.
El Cristo permaneció cien años olvidado en la iglesia salteña, junto a una imagen de la Virgen María y de otros santos, hasta que en 1692 fuertes temblores sacudieron gran parte del territorio actual de Salta, destruyendo la ciudad llamada Esteco, rico centro geográfico y comercial.
Atemorizada, en la ciudad de Salta, la gente se dirigió hacia la plaza central y algunos entraron a la Catedral para sacar al Santísimo Sacramento y se hizo luego una procesión con Jesús Sacramentado. La leyenda cuenta que entonces uno de los padres de la compañía de Jesús -José Carrión- sintió una voz que le decía que mientras no sacasen al Santo Cristo abandonado en el Altar de las Animas, no cesarían los terremotos. A partir de entonces, en Salta se selló un pacto de fidelidad entre aquellos hombres y mujeres y el Cristo y la Virgen, y la práctica nunca se abandonó hasta el día de hoy. La devoción salteña tuvo su premio en 1902, cuando el Papa León XIII concedió la coronación pontificia de la Virgen del Milagro. El calendario del homenaje en la ciudad de Salta es el siguiente: día 13, misa en homenaje al padre Carrión y procesión de penitencia con la Cruz Primitiva del Señor del Milagro en memoria de lo hecho en 1692; día 14, Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, Santa Misa ofrecida por la hermandad del Milagro y Noche de Vigilia y oración; y día 15, procesión histórica de las Sagradas Imágenes del Señor y de la Virgen del Milagro, renovación del Pacto de fidelidad por el arzobispo, autoridades y pueblo de Salta, misa y cierre del templo.




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