11 de abril 2008 - 00:00
Gobernadores blindan hoy a Cristina
-
El kicillofismo insiste en la necesidad de conformar un frente amplio "que se oponga a las políticas de Milei"
-
Kicillof asumió la conducción del PJ bonaerense y llamó a "ponerse de acuerdo en puntos comunes"
Anoche, la instantánea la completaba la propia Presidente, al recibir en su despacho al mandatario cordobés Juan Schiaretti, quien se atrevió a cuestionar la manera en que el gobierno nacional manejó la crisis e incluso pegó el faltazo en el doble operativo clamor que el kirchnerismo le brindó a la ex primera dama.
Pese al desplante, Cristina privilegió ayer intentar un acercamiento -el primero, tras la ruptura- con el sucesor de José Manuel de la Sota, con la hipótesis de máxima de intentar sentarlo hoy, junto al resto de los mandatarios, como una de las figuritas difíciles de la foto.
El gobernador fue convocado por la Casa Rosda el miércoles cerca de la medianoche, sugestivamente al término del encuentro que la Presidente mantuvo con el intendente de la capital provincial, el juecista Daniel Giacomino.
«Los Kirchner saben perdonar», profetizaba anoche un hombre del oficialismo, sin mencionar, en cambio, el precio de ese gesto. Es que el cordobés fue recibido en el despacho de Cristina de Kirchner una hora después de lo previsto. En el encuentro, tanto el gobernador como la jefe de Estado coincidieron en la necesidad de articular una nueva etapa en la relación Estado-provincia.
A cambio, Schiaretti exigió el cumplimiento de las deudas que la Nación mantiene con Córdoba, especialmente en lo que hace a la Caja de Jubilaciones y a los planes de vivienda. Cristina jugó también su carta, al sugerirle que era preciso mostrar una unidad política ante la crisis.
De esta manera, la Presidente buscó garantizarse un desembarco amigable la próxima semana a la provincia, adonde llegará para encabezar junto a los dirigentes de la empresa Fiat el acto en el que se anunciarán nuevas inversiones en el sector de la automotriz.
Con todo, la postal de unidad y respaldo que exudará el encuentro previsto para las 11 de hoy -la presentación de un plan nacional del Ministerio de Desarrollo Social que lidera Alicia Kirchner- apuntará a ponerle límites a las estocadas con las que desde las 12, los líderes del campo buscarán imponerse en las negociaciones, en el marco de la frágil tregua que congeló los piquetes. Anoche, fuentes oficiales aseguraron que no estaba confirmado aún si la Presidente brindará un discurso; la foto, al menos, hablará por sí sola.
La demostración de poder arrancó, en rigor, ayer por la tarde, con la aparición de Néstor Kirchner como el principal orador de un masivo acto de la Federación Argentina de Municipios en la Ciudad de Buenos Aires.
Otro potencial invitado díscolo, en cambio, no será hoy de la partida. Se trata del chubutense Mario Das Neves, quien pateó el tablero kirchnerista en las últimas dos semanas, de la mano de virulentas críticas al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, por el manejo «unilateral» del conflicto con el campo, sin consensuar propuestas con los gobernadores y sólo tejiendo -según el patagónico- meras «operaciones» de apoyo a la Casa Rosada.
Por ese atrevimiento, Das Neves se ganó en las últimas horas cuestionamientos de sus propios colegas provinciales. La postal de hoy, en cierta forma, estará dedicada también para él.
Lo cierto es que, según fuentes de la cartera de Desarrollo Social, en el acto de hoy -por el lanzamiento del Plan Nacional de Abordaje Integral «Plan Ahí»- tampoco estará presente Alberto Fernández, aunque sí sus pares: de Salud, Graciela Ocaña; de Trabajo, Carlos Tomada; de Educación, Juan Carlos Tedesco; de Justicia, Aníbal Fernández; de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao y de Planificación Federal, Julio De Vido.
A la ceremonia están invitados además todos los gobernadores. Anoche, habían confirmado su presencia varios de los caciques provinciales más alineados con la estrategia nacional, entre ellos el entrerriano Sergio Urribarri y el chaqueño Jorge Capitanich.
En el caso de Córdoba, el previsible resquebramiento en las ya agrietadas relaciones entre Cristina y Schiaretti había derivado en las últimas horas en la amenaza del gobierno mediterráneo de recurrir a la Justicia si es que Nación no se pone al día en materia de envío de fondos adeudados.
En la noche del miércoles, el kirchnerismo le contestó con acidez, al darle cobijo sorpresivamente en el despacho presidencial al intendente de la capital cordobesa, el juezista Daniel Giacomino.




Dejá tu comentario