«Estamos a la espera del informe acerca de las pericias iniciadas al avión que utilizamos los fines de semana para determinar si se trató de un accidente o si un pícaro metió la mano, sin resultados para ello», explicó Lanusse. Las sospechas sobre un posible sabotaje surgieron cuando uno de los mecánicos, Roque Coria, encargado de la atención de la máquina, detectó y denunció fallas en el sistema de aceleración de la aero-nave de seis plazas. «La Justicia va a definir si se trató o no de un acto intencional, sobre la base de un peritaje, en un incidente que uno no espera pero que, de confirmarse, es una señal de que hay alguien a quien le interesa que a uno le pase algo», afirmó Lanusse.
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