Una nueva etapa de la cuarentena obligatoria se inicia en la provincia de Buenos Aires, con una mayor apertura en el interior y la continuidad de estrictos controles y pocas excepciones en el conurbano, mientras el gobernador, Axel Kicillof, aseguró que no aceptará “presiones” para flexibilizar el aislamiento porque prefiere ser criticado “por ser cuidadoso, que lamentar no haberlo sido”.
Kicillof desdobla fases de la cuarentena y se desmarca de CABA
En el Conurbano siguen sin habilitarse las salidas recreativas. En municipios del interior la apertura es mayor. Gradual habilitación de la economía.
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Matices. Axel Kicillof, junto a Carlos Bianco y Federico Thea, anunció ayer que no toda la provincia está en condiciones de ingresar en una nueva fase más moderada del aislamiento.
Si bien en el Gran Buenos Aires se permitió el reinicio de algunas actividades comerciales y la salida de niños exclusivamente para acompañar a sus padres en compras barriales, continúa restringido el transporte público y las actividades de esparcimiento en calles y plazas.
“No aceptaremos presiones de quienes crean falsos climas”, expresó Kicillof en una conferencia de prensa que ofreció en la gobernación bonaerense, en La Plata, donde celebró que “la mayoría de la población” no se deja llevar por esas presiones, “usa la cabeza y es prudente”.
Reiteró que “en el Gran Buenos Aires la situación es distinta que en el interior de la provincia” y advirtió: “El que no lo entienda y quiera presionar con abrir todo pone en riesgo a los demás; no importa si es muy rígido el aislamiento, hay que permitir actividades siempre y cuando no pongan en riesgo la vida”.
De la conferencia de prensa participaron también el jefe de Gabinete Carlos Bianco; el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán y el secretario general, Federico Thea.
El Ejecutivo provincial buscó diferenciar las medidas a adoptar en los distritos bonaerense que integran el AMBA y el interior provincial, donde ya está en vías de ser autorizadas una mayor apertura de comercios y otras actividades debido a los escasos casos de contagio de coronavirus y la casi nula circulación viral. De hecho, en 51 municipios del interior de fueron habilitadas salidas de niños, a diferencia del conurbano donde sólo podrán hacerlo para acompañar brevemente a alguno de sus tutores a realizar alguna compra.
De esta manera, también se desmarca el conurbano de lo que ocurre en la Ciudad de Buenos Aires, donde el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, le imprimió un ritmo más acelerado a la flexibilización pese al aumento de los casos especialmente en las villas de emergencia.
En cuanto a la actividad industrial, más de 180 empresas volverán a operar desde hoy en la Región Metropolitana de Buenos Aires. Se trata de industrias que emplean a más de 23.000 trabajadores, pero el retorno a la actividad se hará por dotaciones reducidas. Es decir que se generará que poco más de 9.000 personas se trasladen a las plantas productivas.
En el interior de la Provincia, 86 de los 94 municipios han enviado solicitudes para la reapertura de sus comercios, industrias y servicios. En conjunto con los municipios, se viene trabajando en protocolos de funcionamiento para resguardar la seguridad de los trabajadores y de los consumidores, para asegurar que las medidas de distanciamiento social, higiene y seguridad se cumplan.


