La salida es exportando

Ambito Nacional

Inteligencia comercial externa, plan anual de acciones de promoción y oferta exportable online constituyen algunas de las líneas de acción para lograr la inserción de las empresas en los mercados internacionales.

Despejado el horizonte de default con un acuerdo con los bonistas que otorga oxígeno financiero para los próximos 4 años, y ya con la cabeza puesta en lo que debería ser un plan integral de recuperación de la economía Argentina, es imperioso marcar la importancia de lo que constituirá la única fuente de ingreso de divisas genuinas para el país: el comercio exterior.

Es cierto que el mundo se encuentra repensando los esquemas de globalización y apertura pre-pandemia y que la nueva normalidad traerá nuevas regulaciones sanitarias y certificaciones que seguramente persistan más allá de la inminente vacuna. Pero no es menos cierto que el mundo empieza a normalizarse antes que nosotros y que los volúmenes de consumo recuperan terreno a mayor velocidad vde lo que lo hace una economía argentina.

La Provincia de Buenos Aires representa más del 35% de las exportaciones totales del país y el núcleo industrial/productivo de mayor envergadura con el mayor nivel de desarrollo industrial y empleo. Sus recursos son esenciales en la balanza comercial y aportan al país vitales ingresos. La ley 11.354 del año 1992 (Ley de Política Comercial Internacional de la Provincia de Buenos Aires), su decreto reglamentario 897 y sus modificatorias regulan la actividad de promoción comercial.

Muchos de los objetivos de la Ley fueron puestos en funcionamiento recién muchos años después de la sanción de la ley en la gestión de la Gobernadora María Eugenia Vidal. La creación de un ente para la promoción del Comercio Exterior y las inversiones (agencia GLOBA), las capacitaciones y asistencia técnica (Laboratorios Pymex), la Inteligencia comercial externa, el plan anual de acciones de promoción y la Oferta Exportable online (entre otras tantas) constituyen algunas de las líneas de acción para lograr la inserción de nuestras empresas en los mercados internacionales.

No obstante ello, es necesario una actualización y modernización de la norma para adaptarla a los tiempos que corren y a las necesidades post pandemia. Es por ello que he presentado un proyecto de ley de actualización de la ley 11.354 que contempla el propender a la armonización del Régimen de Promoción Industrial de la ley 13.656 – Ley para favorecer el desarrollo industrial y armónico de la economía provincial y promoción industrial― y la ley 13.649 de adhesión a la Ley Nacional de Promoción de Software.

Asimismo, facilitar los acuerdos y trabajos conjuntos de carácter público – privado con Cámaras empresariales sectoriales, Asociaciones de Comercio, y la incorporación de las Universidades en la celebración de acuerdos, especialmente aquellas que lleven adelante programas de vinculación comercial internacional.

El contexto post Covid-19 requerirá que fortalezcamos nuestros lazos históricos con nuestros socios comerciales y busquemos puntos de encuentro más allá de nuestras diferencias. Como suele decir el gobierno: “de esto nadie se salva solo”. Lo mismo sucede puertas adentro. Debemos ser coherentes con lo que decimos y hacemos. Si queremos que el intercambio comercial externo sea exitoso es necesario trabajar con gabinetes específicos multidisciplinarios e interministeriales como los creados esta semana, pero más lo es que estos establezcan (y sostengan) políticas públicas que fomenten y promuevan la actividad comercial externa con beneficios concretos como el descenso de impuestos y la reducción del costo, el transporte, la logística y las cargas burocráticas. Es deseable que no nos quedemos en una foto sino que convirtamos en realidad la idea de que la Argentina exporte sus productos y su talento más que sus cerebros.

En Argentina muchos entienden el Comercio Exterior como la venta de excedentes o de algo de una sola vez y no dedican sus esfuerzos a cultivar lazos comerciales y a desarrollar recursos para ello. Las políticas públicas colaboraron. No supimos acompañar adecuadamente el crecimiento de una cultura empresarial exportadora. Con excepción del acuerdo del MERCOSUR el país no mostró una vocación de celebrar acuerdos comerciales que abran mercados en la errónea concepción de que ello atentaría contra la industria local.

Es momento de anticiparse y trabajar en UNIDAD para adecuar el marco de una actividad que necesita de previsibilidad y coherencia. Desde la Comisión de Comercio Exterior de la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires estamos trabajando para que suceda.

(*) Diputada, presidenta Comisión Comercio Exterior Cámara de Diputados bonaerense

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