Pax Alberto-Suarez, en toma simbólica de IMPSA

Ambito Nacional

Tras pulseadas por gestión de la pandemia, ayer en el distrito cuyano ambos mostraron un mensaje conciliador. Fue en el acto por control de la empresa.

La llegada de Alberto Fernández a Mendoza para tomar el control de IMPSA, la firma de alta tecnología rescatada por los Estados nacional y provincial, apaciguó la tensión de los últimos tiempos en la relación entre el presidente y el gobernador Rodolfo Suarez.

Los tironeos por diversos temas, donde la batalla principal más reciente se dio por las clases presenciales que se mantuvieron en la provincia pese al DNU que ordenaba suspenderlas, dejó ayer lugar a mensajes conciliadores.

Tras el rescate que el Gobierno Nacional y el de la Provincia de Mendoza le hicieron a IMPSA, el presidente aseguró que “todo será más fácil” si se aprende a “construir juntos en la diversidad”. También Suarez se mostró conciliador: “En los temas estratégicos, en las cosas importantes nos podemos poner de acuerdo”, dijo el gobernador.

IMPSA recibió un aporte de u$s15 millones de Nación y u$s5 millones de Mendoza, que llevará a que representantes de Alberto Fernández y de Suarez deban convivir en el directorio de la compañía. En ese sentido, como nuevo accionista mayoritario (63,7% de participación), el Estado nacional deberá designar tres lugares para esa mesa directiva mientras que Mendoza tendrá que poner uno (21,2% de las acciones). El porcentaje restante (15,1%), permanecerá en manos privadas, con una presencia relevante en esa franja de la familia Pescarmona, la fundadora de la empresa.

“Hace 20 años conocí IMPSA y quedé sorprendido por su capacidad tecnológica. Pasaron los años, me convertí en presidente e IMPSA me llegó como un problema. Estaba en jaque aquella empresa que había desarrollado una tecnología increíble que a mí me había impresionado 20 años antes y a la disyuntiva era cómo salvarla”, expresó el presidente. “Perder una empresa como IMPSA era una enorme pérdida para todos los argentinos, no sólo para Mendoza. Si nosotros entendemos eso de una vez por todas, todo va a ser más fácil. Si aprendemos a respetarnos en la diversidad, todo será más fácil. Si hay un problema en Mendoza, hay un problema en la Argentina”, agregó.

También estuvieron presentes el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela; el CEO de IMPSA, Juan Carlos Fernández; el Secretario General de la UOM, Antonio Caló; y los ministros de Economía, Martín Guzmán, del Interior, Eduardo De Pedro, y de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas.

IMPSA, con 114 años de vida, emplea de manera directa a 720 personas (un 35% son ingenieros) y genera contratos con más de 100 pymes. Exporta el 85% de su producción y lleva fabricadas más de 200 turbinas que producen energía en 40 países, en tanto produce torres eólicas, puentes grúas, generadores para industria nuclear.

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