6 de marzo 2012 - 21:30
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En la Ciudad de Buenos Aires, los maestros, además de adherir a la huelga nacional, marcharon contra el cierre de cursos.
En febrero pasado, el fracaso de la reunión dejó abierta la negociación, que ayer la Casa Rosada cerró como consecuencia -argumentó- de aquel desacuerdo por los $ 2.800 ofrecidos contra los $ 3.000 que reclama la dirigencia docente.
Sileoni justificó la decisión y dijo que «los gremios saben que las negociaciones se acabaron hace unos días y se acabaron por su posición, ya que no se movieron de su exigencia de 3.000 pesos cuando nosotros elevamos la oferta de 2.340 a 2.800».
La secretaria general de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), Stella Maldonado, informó que el paro «fue masivo en rechazo al piso de 2.800 pesos».
En la provincia de Buenos Aires, los sindicatos agrupados en el Frente Gremial también adhirieron al paro, que se extenderá también a hoy en rechazo de los 2.860 pesos ofrecidos por el Gobierno provincial.
Ayer, el jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez, reiteró que «cuantitativamente la provincia no está en condiciones de superar la oferta».
En la Ciudad de Buenos Aires, que ya cerró un acuerdo paritario de 2.950 pesos para el sueldo inicial, el paro se cumplió ayer en forma parcial ya que fue acatado por 8 de los 17 sindicatos, entre ellos la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), que además mantiene un conflicto con el Gobierno de Mauricio Macri por el cierre de cursos.
En Córdoba, los gremios, que anunciaron que el paro «tuvo una alta adhesión», responderán hoy a la propuesta salarial del Gobierno de José Manuel de la Sota, que ofreció un incremento del 25% escalonado en cuatro etapas.
Mendoza fue la única provincia en donde la entidad de base de CTERA, el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación (SUTE), no se adhirió al paro para acatar la medida de conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo provincial. Lo mismo ocurrió en San Luis y Tierra del Fuego.




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