Los senadores Miguel Angel Pichetto (FpV) y Gerardo Morales (UCR) discuten en el recinto luego de que
el bloque oficialista anunciara que no votaría la ley de alerta y emergencia nacional por la enfermedad.
El Gobierno volvió a pagar ayer un alto costo político por la incapacidad que tiene para controlar al Congreso, al cancelar sorpresivamente la discusión en el Senado donde se iba a declarar el alerta epidemiológico nacional y la emergencia sanitaria en las zonas más afectadas por el dengue. Pese a haber habilitado la discusión, el bloque del Frente para la Victoria pidió en medio del debate postergar por una semana el tratamiento de ese proyecto, bajo el argumento de evitar que esa postal de alarma total «transmitida por los portales on line de algunos medios» sea leída como una señal negativa en el exterior.
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De la misma manera que neutralizó la discusión del proyecto de retenciones que impulsaba la oposición, el Gobierno aplazó inexplicablemente la votación de una iniciativa necesaria frente a esta epidemia que ya afecta a más de 13 mil personas en todo el país.
«No sabemos quién dio la orden de postergar la votación, pero responsabilizamos a Néstor Kirchner, que no está acostumbrado a hacer acuerdos -como el que habíamos logrado entre los bloques-y entonces debe haber sido él el que levantó el teléfono desde Olivos», acusaron en tándem los senadores de la oposición, quienes imaginaban quizás un desenlace menos escandaloso si esa misma diferencia se hubiera zanjado en el ámbito del recinto, acotando, por ejemplo, el margen de la declaración de alerta epidemiológica a las provincias que, por sus características de hábitat y clima, así lo ameriten ante el brote de dengue. «Quien dio la orden es alguien que no participó del debate, es un papelón», se quejó el socialista de Santa Fe, Rubén Giustiniani, y coincidió de esta manera con el malestar público de los radicales Gerardo Morales (Jujuy) y Ernesto Sanz (Mendoza).
La moción de orden para postergar el tratamiento, aprobada por 29 votos a favor y 18 en contra, fue solicitada por el jefe del bloque oficialista, Miguel Ángel Pichetto, para «no plantear situaciones de catástrofe en el país».
Problemas
La emergencia «imposibilitaría a la Argentina como destino y limitaría las chances que tiene nuestro país, no vaya a ser que ubiquemos a la Argentina en el mapa rojo del mundo», recalcó Pichetto al hacer uso de la palabra cuando la norma era debatida. «Acá hay grandes zonas que no tienen dengue. No creo conveniente el discurso de la dramatización», sentenció. El proyecto cuyo tratamiento fue aplazado propicia declarar que tanto el alerta epidemiológico como la emergencia sanitaria regirán «por el período que la autoridad sanitaria nacional establezca, conforme a las evaluaciones que realice juntamente con las autoridades sanitarias de las jurisdicciones provinciales en riesgo».
Implica, además, el redireccionamiento de fondos del ejercicio presupuestario vigente para encarar las tareas de prevención y control que sean necesarias en aquellas zonas con mayor cantidad de casos confirmados.
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