27 de enero 2026 - 10:41

PJ bonaerense: el reloj corre para un nombre de unidad entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner

Con el calendario electoral en marcha y la fecha límite del 8 de febrero para presentar candidaturas, el peronismo bonaerense acelera negociaciones para evitar una interna en el partido. Vetos cruzados, nombres en danza y un acuerdo que sigue trabado entre el kirchnerismo y el kicillofismo.

Máximo Kirchner, actual titular del PJ bonaerense, junto al gobernador Axel Kicillof.

Máximo Kirchner, actual titular del PJ bonaerense, junto al gobernador Axel Kicillof.

Foto Franco Fafasuli | pool argra

Con el calendario electoral en marcha y el 8 de febrero como fecha límite para la presentación de candidaturas, el peronismo bonaerense ingresó en tiempo de descuento para resolver la sucesión de Máximo Kirchner al frente del Partido Justicialista provincial. En ambos campamentos repiten, hacia afuera, la misma consigna: evitar una interna que exponga al PJ a una pelea de dirigentes en momentos en que el desafío es ofrecer una alternativa al gobierno de Javier Milei y volver a hablar de los problemas cotidianos de la gente.

Puertas adentro, ese acuerdo discursivo convive con un límite compartido: ni el kicillofismo ni el kirchnerismo están dispuestos a aceptar la imposición de candidatos. En los dos sectores sostienen que cualquier salida debe surgir de consensos reales y no de imposiciones o decisiones unilaterales.

pj bonaerense
Las distintas tribus del peronismo bonaerense coinciden en la necesidad de presentar una lista de unidad.

Las distintas tribus del peronismo bonaerense coinciden en la necesidad de presentar una lista de unidad.

Ese delicado equilibrio explica por qué el tablero sigue trabado. El gobernador Axel Kicillof y el hijo de Cristina Fernández de Kirchner no volvieron a verse desde el 26 de octubre, cuando coincidieron en el búnker de La Plata el día en que se llevaron a cabo las elecciones legislativas. Desde entonces, el diálogo quedó reducido a emisarios y mensajes cruzados, en un clima que en ambos lados reconocen como tenso. Cerca del diputado nacional y titular del PJ admiten que para destrabar la situación será inevitable una reunión cara a cara con el gobernador.

Vetos cruzados y nombres que no cierran

La discusión central pasa por el nombre que debería encarnar una lista de unidad. El Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que referencia en Kicillof, puso sobre la mesa la figura de la vicegobernadora Verónica Magario. En La Plata argumentan que reúne “todas las condiciones”: forma parte de la mesa chica del gobernador, representa al distrito más poblado de la provincia y mantiene diálogo con intendentes, legisladores, gremios y movimientos sociales.

Del lado kirchnerista, en cambio, el nombre genera resistencias. En ese sector deslizan que Magario “ya cobró demasiado” en los últimos años y ponen sobre la mesa el peso político acumulado por La Matanza: dos vicegobernaciones, la presidencia de la Federación Argentina de Municipios (FAM), la vicepresidencia del Consejo del PJ y la cabeza de lista por la Tercera sección electoral en los comicios de septiembre. “¿Qué más le van a dar?”, repiten en voz baja.

La Cámpora, en tanto, impulsa al intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín. Aunque reconocen su buen diálogo con el kicillofismo, en el entorno del gobernador lo descartan: sostienen que la conducción partidaria debe quedar en manos de un dirigente propio y no de alguien identificado con el esquema de Máximo Kirchner.

En paralelo, en las últimas semanas empezó a mencionarse también la posibilidad de que la intendenta de Moreno y referente del Movimiento Evita, Mariel Fernández, se postule como una alternativa ligada al kirchnerismo, con anclaje territorial y llegada a los movimientos sociales, aunque por ahora sin una definición pública en ese sentido.

En ambos espacios coinciden en que una elección interna sería un error político. “No da enfrascarse en una pelea de estas características mientras Milei avanza contra los derechos de la gente y la situación económica y social se deteriora”, resume un dirigente del MDF con responsabilidades territoriales. Incluso, admite que una compulsa abierta podría dejar heridas difíciles de revertir.

En el entorno del gobernador circula una lectura compartida: Kicillof no está dispuesto a resignar el control político del PJ bonaerense en el proceso de renovación de autoridades. Del lado del camporismo, en tanto, admiten que podrían aceptar un nombre impulsado desde el kicillofismo, aunque aclaran que no sería sin condiciones. Señalan que no cualquier dirigente encajaría en un acuerdo de unidad y que existen límites claros respecto de algunos perfiles que hoy generan resistencias.

Perfiles que asoman para el consenso

Con los nombres más visibles empantanados por los vetos cruzados, empezó a circular, con mayor cautela, un abanico de dirigentes que podrían funcionar como prenda de acuerdo. Se trata de intendentes y referentes con recorrido, buen vínculo con ambos sectores y capacidad de diálogo, que aparecen mencionados sin estridencias en las conversaciones reservadas.

En ese contexto, distintos dirigentes admiten que comenzaron a ganar volumen perfiles que no generan rechazos explícitos en ninguno de los dos espacios y que podrían servir como salida ordenadora. Allí aparecen mencionados el intendente de La Plata, Julio Alak; su par de Florencio Varela, Andrés Watson; el ex jefe comunal de Ituzaingó, Alberto Descalzo; el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis; y el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi.

Axel Kicillof y Julio Alak
El intendente de La Plata, Julio Alak, es uno de los que suena como posible candidato de unidad.

El intendente de La Plata, Julio Alak, es uno de los que suena como posible candidato de unidad.

La idea que sobrevuela esas conversaciones es encontrar un nombre que permita ordenar el partido sin profundizar la grieta interna ni reavivar desconfianzas cruzadas, en un contexto en el que nadie quiere pagar el costo político de una competencia interna.

El MDF en movimiento y el ruido por los padrones

Mientras la negociación por la conducción partidaria sigue abierta, el Movimiento Derecho al Futuro aceleró su despliegue territorial. En los últimos días, ministros, intendentes y legisladores alineados con Kicillof encabezaron encuentros seccionales en distintos puntos de la provincia, con el objetivo de consolidar músculo político propio y dejar en claro que el próximo presidente del PJ deberá respaldar sin ambigüedades la gestión provincial y el liderazgo del gobernador.

Encuentro MDF Castelli
Reunión del Movimiento Derecho al Futuro en Castelli.

Reunión del Movimiento Derecho al Futuro en Castelli.

Del encuentro participaron los ministros Carlos Bianco (Gobierno), Javier Rodríguez (Desarrollo Agrario) y Gabriel Katopodis (Infraestructura), además de los intendentes Walter Wischnivetzky (Mar Chiquita), Sebastián Walker (Pila), Carlos Rocha (General Guido), Héctor Olivera (Tordillo) y Juan Manuel Álvarez (General Paz), junto a legisladores y referentes territoriales.

"No hay 2027 sin 2026", sintetizó Katopodis ante los presentes, al plantear que el peronismo debe empezar a discutir su propuesta política antes de que se acelere el calendario electoral. En la misma línea, llamó a construir un mensaje que vuelva a interpelar "a los que trabajan, a los que producen y a los que no llegan a fin de mes".

“Tenemos que construir una voz para el cincuenta por ciento de los argentinos que no están de acuerdo con Milei ni con su modelo. Una voz que defienda el trabajo y la producción frente a la timba financiera, una voz que defienda el Estado que debe acompañar a quienes todos los días hacen grande a la Argentina. Ese es el desafío y ahí siempre vamos a estar”, apuntó.

Encuentro MDF Castelli
Del encuentro en Castelli participaron funcionarios bonaerenses, legisladores, intendentes y dirigentes, entre otros.

Del encuentro en Castelli participaron funcionarios bonaerenses, legisladores, intendentes y dirigentes, entre otros.

Rodríguez fue aún más explícito respecto del debate partidario y sostuvo que el PJ bonaerense necesita una conducción alineada con la gestión provincial. "Necesitamos un Partido Justicialista que acompañe las políticas y las iniciativas del gobernador Axel Kicillof", afirmó, y agregó que el rechazo al gobierno de Javier Milei es un punto de partida, pero no puede ser el único eje. "El desafío es construir una alternativa", remarcó.

Tras el encuentro, Bianco planteó: “Nos reunimos con compañeros y compañeras del Movimiento Derecho al Futuro en Castelli para continuar el camino hacia la construcción de una alternativa que fomente el empleo, la industria y la educación”.

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De ese modo, el MDF dejó en claro que los encuentros seccionales continuarán con el objetivo de fortalecer su armado interno, formar cuadros y tener presencia en todos los distritos. El próximo plenario será este martes en Los Cardales, Exaltación de la Cruz, con referentes de la Segunda sección electoral.

En ese clima de desconfianza, la disputa interna sumó además un capítulo de tensión con la publicación de los padrones partidarios, un tema que atravesó en silencio buena parte de las negociaciones. La confección y exhibición del registro que habilita a más de 1,1 millón de afiliados a votar ,estuvo atravesada por objeciones cruzadas, demoras administrativas y acusaciones por el manejo de altas recientes.

El conflicto tuvo su punto más sensible en La Matanza, el distrito más populoso de la provincia, donde el volumen de nuevas afiliaciones superó el tope acordado por las partes y derivó en una intervención judicial para ordenar el proceso. El episodio reavivó suspicacias entre los distintos sectores, expuso la fragilidad de la unidad y agregó presión a una negociación que ya se desarrolla al límite de los tiempos formales.

Un debate que excede al PJ

Más allá de los nombres, la discusión de fondo es política. El kicillofismo sostiene que el PJ bonaerense debe acompañar sin matices la gestión provincial y convertirse en una plataforma para construir una alternativa nacional hacia 2027. El kirchnerismo, en tanto, reivindica el rol del partido como herramienta de contención y advierte contra una reconfiguración que deje heridos en el camino.

Ante la posibilidad de que, si no hay acuerdo, las elecciones se realicen el 15 de marzo, el margen para estirar la negociación es cada vez más estrecho. Por ahora, todos hablan de unidad. El desafío será convertir ese diagnóstico compartido en un nombre que cierre una etapa y evite que el peronismo bonaerense vuelva a mostrar sus diferencias a cielo abierto.

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