21 de marzo 2006 - 00:00

Se dice en provincias

La alegría que trasuntó el cordobés en esa celebración provincial tuvo además un origen casi doméstico. Es que, para De la Sota, la ministra de la Producción, Adriana Nazario, hizo una «gestión fantástica» para pilotear la crisis suscitada a nivel país en torno al precio de la carne. «Es la primera provincia que le da al presidente Néstor Kirchner un modelo de acuerdo», dijo, respecto a la propuesta del gobierno local, que fue avalada por los frigoríficos cordobeses. «Creo que nos va a dar la oportunidad de que Córdoba vuelva a exportar rápidamente», se esperanzó, para regocijo de Nazario, actual pareja del gobernador.

Otra de líneas aéreas, aunque con incógnita. En una reunión de negocios de empresarios el viernes en Comodoro Rivadavia, surgió la razonable duda sobre la suerte que correrá la promocionada creación de una aerolínea estatal patagónica, anunciada por tres gobernadores a mediados del año pasado. Pero desde ese momento corrió mucha agua bajo el puente y ahora la iniciativa amenaza con naufragar, luego de que rodaran las cabezas del fueguino Jorge Colazo, en diciembre, y del santacruceño Sergio Acevedo, la semana pasada.

Donde también rodaron cabezas, pero en las urnas, fue en Catamarca. Hubo ánimos maltrechos este fin de semana en esa provincia, durante el encuentro que el Frente Cambio Radical -sector liderado por el ex gobernador Oscar Castillo- realizó en el Polideportivo Vial, de la localidad de Piedra Blanca, para analizar las internas en las que salieron derrotados por el Encuentro Radical del gobernador Eduardo Brizuela del Moral. Antes de la autocrítica los dirigentes sangraron por la herida: «Es vergonzoso que algunos peronistas hayan trabajado para Brizuela en la campaña», lamentaron. Castillo, por su parte, trató de disimular el malestar por la derrota y recurrió a la ironía: «Qué hubiera pasado esta noche, si hubiésemos ganado». Lo dijo, claro, por la gran cantidad de afiliados que se habían acercado al cónclave rojo y blanco.

Tiempo de caras largas también en el gobierno de Santiago del Estero. Caído ya el abrasador sol provincial, y cuando la temperatura da un respiro para los corrillos, se comentó en la Madre de las Ciudades lo que es ya un secreto a voces: la crisis interna que atraviesa el gobernador radical Gerardo Zamora. Cierta desilusión en la cena, a la que asistieron algunos empresarios, al tomar conciencia de que la provincia no es una isla en el país, ya que su frente de coalición -el Frente Cívico por Santiago- también muestra signos de resquebrajamiento. La disputa enfrenta al radical vicegobernador Emilio Rached con el peronista ministro de Gobierno, José Neder, al punto de que para verlos juntos en una foto en un palco hay que recurrir al archivo. Hasta ahora cayó en saco roto la mediación de Zamora, a quien los radicales le reprochan que Neder maneja con excesiva soltura la definición de candidatos a intendente, para alegría de las filas justicialistas, que hoy dominan el interior provincial.

Del pesimismo al exitismo. La ansiedad por mostrar que el kirchnerismo corre por sus venas hace a algunos caciques provinciales desoír los pedidos que emanan desde la propia Balcarce 50. A pesar de que Kirchner pidió cancelar los operativos clamor en pos de su reelección hasta después del 25 de mayo, aniversario de su asunción, desde el peronismo riojano se apuran por diseñar un documento para alentar otros cuatro años del santacruceño, desde 2007. Con esa bandera, las fuerzas del gobernador Angel Maza planean recibir al Presidente el 29 de marzo próximo en las tierras de Carlos Menem. «Va a ser una constante en todos los viajes de Kirchner», leyó con una sonrisa un hombre del ministerio de Aníbal Fernández.

Lejos de las mundanales internas, aquellos avezados que accedieron en los últimos días de febrero a la mundialmente famosa cumbre del Aconcagua se toparon con un inesperado homenaje a las víctimas de la tragedia de Cromañón, a casi 7 mil metros de altura. Por iniciativa de uno de los sobrevivientes, el mendocino Gustavo Roa, dos guías de montaña llevaron al «techo de América» una bandera argentina con las fotos de las 194 personas fallecidas. Los más sorprendidos fueron los andinistas extranjeros, que en gran número se le animan al coloso todos los años y que en esta oportunidad se llevaron una dosis adicional de la conflictiva coyuntura porteña, que se cobró el pellejo de Aníbal Ibarra.

De ironías, pero de las que juega el destino, se habló mucho en Neuquén luego de que se conociera que, Sauzal Bonito, un pueblo de 11.000 hectáreas fue rematado y tiene dueño. Es que en los 90 un trabajador petrolero pagó 100.000 pesos por esas tierras desconociendo que la propiedad incluía la localidad donde viven 500 personas. Los habitantes -que recién ahora se enteran de que no son dueños de sus parcelas- pusieron el grito en el cielo. «Yo le digo al intendente que tenemos que hacer algo, y cada vez que viene algún funcionario le pedimos que haga gestiones, nos dice que sí, nos escuchan pero no pasa nada», dijo uno de los vaqueanos al diario «El Río Negro». «¡Qué sabía yo que el campo tenía un pueblo adentro!, mis hijos no me creen y mis amigos me cargan», admitió José Luis García, el virtual dueño del pueblo.

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