8 de agosto 2026 - 00:00

Se espesa la interna de la UCR de Córdoba con dos líneas que chocarían en septiembre

El radicalismo cordobés definirá quién conducirá el partido de cara a las elecciones 2027. La derrota en el intento de prorrogar los mandatos obligó al oficialismo a enfrentar una contienda que pone en riesgo la candidatura a gobernador del exdiputado Rodrigo de Loredo. Ramón Mestre amplió la carpa opositora y reunió a varios espacios para enfrentarlo.

Ramón Mestre y Rodrigo de Loredo, los referentes de los espacios en pugna en la UCR de Córdoba.

Ramón Mestre y Rodrigo de Loredo, los referentes de los espacios en pugna en la UCR de Córdoba.

La Unión Cívica Radical (UCR) de Córdoba entró de lleno en modo electoral tras el rechazo en el Congreso partidario del 11 de julio a la prórroga de mandatos que impulsaban el presidente del partido, Marcos Ferrer, y su referente político, el exdiputado nacional Rodrigo de Loredo.

Con 75 votos a favor, 41 en contra y una abstención, la conducción deloredista se quedó a tres votos de los dos tercios necesarios para extender sus funciones hasta septiembre de 2027, lo que obligó a convocar a elecciones internas para el próximo 20 de septiembre.

La resolución del Comité Provincia, firmada el 20 de julio, estableció un cronograma ajustado: el 10 de agosto vence el plazo para el reconocimiento de núcleos internos; el 13 de agosto es la fecha límite para la inscripción de alianzas; y el 18 de agosto se oficializan las listas. En juego no solo está la presidencia del Comité Provincia, sino toda la estructura partidaria: vicepresidentes, secretarios, delegados al Comité Nacional, congresales, integrantes de tribunales y autoridades de comités departamentales, de circuito y subcircuito en toda la provincia.

El oficialismo partidario, agrupado bajo el sello de Generación X, que lideran De Loredo y Ferrer, impulsa la candidatura del jefe del bloque de legisladores radicales en la Unicameral, Matías Gvozdenovich, para presidir el Comité Provincia. Desde ese espacio iniciaron gestiones de diálogo con Confluencia, el sector que lidera el exintendente Ramón Mestre, pero naufragaron, al menos, por ahora.

Con este pasacalle amaneció  la sede provincial de la UCR de Córdoba, antes del debate en el Senado por la Ley de Tierras.

Con este pasacalle amaneció la sede provincial de la UCR de Córdoba, antes del debate en el Senado por la Ley de Tierras.

Del otro lado, el mestrismo -que se opuso a la prórroga de mandatos y presionó para la convocatoria a elecciones- comenzó a tejerse una alianza opositora, en una reunión realizada a principios de esta semana, de la que participaron Mestre, Carlos Becerra (Identidad y Conducta Radical), Fernando Montoya (Córdoba Abierta), Juan Jure (Córdoba con Todos) y Cristian Canalis, en representación de la Tercera Vía.

Los sectores opositores acordaron evitar discutir candidaturas en una primera instancia y concentrarse en tres ejes: recuperar la identidad partidaria, construir un programa común y devolverle protagonismo político a la UCR, de acuerdo a una fuente consultada por Ámbito.

Se deslizó a este medio que "todavía está viva la posibilidad de un acuerdo" y que el mestrismo buscará agotar el diálogo, pero que la condición para cualquier acuerdo es la existencia de "un programa común de ideas".

La "Tercera Vía"

Mientras De Loredo y Mestre disputan la hegemonía de los bloques mayoritarios hay una tercera corriente que busca abrirse paso en medio de la polarización. El intendente de Mina Clavero, Luis Quiroga, se erigió como referente de la denominada "Tercera Vía", un espacio que reúne a intendentes, legisladores y dirigentes del interior provincial con una propuesta que revaloriza la identidad histórica boina blanca, como defensa de jubilados y trabajadores, apoyo a las pymes, educación pública y movilidad social ascendente.

El intendente radical de Mina Clavero, Luis Quiroga, que busca un camino alternativo a De Loredo y Mestre, junto a la vicegobernadora Myrian Prunotto.

El intendente radical de Mina Clavero, Luis Quiroga, que busca un camino alternativo a De Loredo y Mestre, junto a la vicegobernadora Myrian Prunotto.

Quiroga fue el anfitrión de un encuentro en febrero pasado que congregó a figuras como los legisladores provinciales Dante Rossi y Sebastián Peralta, el tribuno de Cuentas de San Francisco Cristian Canalis, y dirigentes de localidades como Tulumba y Bell Ville. En esa jornada, los participantes coincidieron en que la UCR cordobesa atraviesa un "espacio de discusión cerrado", dominado por acuerdos de cúpula, y plantearon la necesidad de "unir al partido" bajo la premisa de que no hay "dueños ni líderes indiscutidos".

En términos institucionales, Quiroga fue uno de los más críticos al intento de prórroga de los mandatos partidarios. "Nada justificaba la convocatoria de un congreso partidario vía Zoom buscando una prórroga de mandatos", señaló en diálogo con Canal 10 de Córdoba. Y agregó: "El partido se transforma en el reducto de unos pocos y yo creo que el radicalismo cordobés no merece esa situación".

La fractura

El posicionamiento frente al gobierno de Javier Milei funcionó como una de las principales líneas de fractura dentro del radicalismo cordobés. Los sectores opositores reclaman que la UCR preserve autonomía política y evite quedar asociada al oficialismo nacional. En ese sentido, Mestre participó de la movilización contra la ley de extranjerización de tierras y el mestrismo cuestionó que la conducción partidaria decidiera retirar una pancarta contra el Gobierno que había sido colocada en la Casa Radical.

Quiroga, por su parte, fue tajante al ser consultado sobre los sectores que pujan por aproximarse a La Libertad Avanza: "Cualquier decisión que tome la Unión Cívica Radical de Córdoba lo tiene que hacer en el marco de la institucionalidad, y no un grupo de dirigentes arrogarse las decisiones del partido tal cual como iba a ocurrir si se prorrogaban los mandatos". Desde el deloredismo la lectura es otra, al sostener que la Tercera Vía y los sectores opositores le "hacen el juego al peronismo" y que detrás de los movimientos internos estaría la mano del PJ de Martín Llaryora para profundizar las divisiones.

Lo que se juega Rodrigo De Loredo

De Loredo lanzó su candidatura a gobernador en diciembre de 2025 ante 200 dirigentes, con la mira puesta en romper los 27 años de hegemonía peronista en la provincia. Pero perder el control de la UCR podría significar un golpe letal a esas aspiraciones.

Desde el entorno deloredista se señala que la búsqueda de una lista de unidad no es una debilidad, como algunos aseguran, sino como una acción pragmática para evitar el desgaste de una contienda que, en el interior provincial, genera resistencia entre intendentes y dirigentes territoriales por el costo de lo que implica una interna. El cronograma avanza y en 10 días debería alumbrar un acuerdo si se pretende evitar la interna en las urnas.

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