20 de marzo 2006 - 00:00
Sobisch teme que le instalen otro "caso Las Heras" en Neuquén
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Entre los principales y duros conceptos del mandatario neuquino se destacan los siguientes:
c«Estoy decidido a construir una solución (para resolver el conflicto salarial docente), pero no desde la presión y la intolerancia de algunos sectores. Las versiones (periodísticas) sobre una posible intervención de Gendarmería (para permitir el ingreso a los yacimientos) son utilizadas para desestabilizar la provincia».
c«Reflexionemos sobre algunos factores extraños que están pretendiendo desestabilizar la paz social construida por todos los neuquinos. Porque esto no es un mérito del gobierno ni un mérito de nadie en particular. Desde algunos sectores se está tratando de equiparar a la provincia del Neuquén con la provincia de Santa Cruz.»
c«Es extraño que Neuquén sea el único distrito de la República Argentina que esté pasando por esta situación y se encuentre en estado de huelga, cuando estamos superando la media que fijó el gobierno nacional de 840 pesos. El gobierno provincial fijó en 940 pesos el aumento salarial a los docentes, aun cuando las huelgas, que no están cumpliendo todos los docentes, se están realizando con una virulencia que hace recordar los antecedentes de Las Heras en la provincia de Santa Cruz.»
c«Si alguien está tratando de cortar el suministro de gas y de petróleo, obviamente está buscando que este conflicto se potencie con más perjudicados no sólo en la provincia del Neuquén, sino también en la Argentina, y que aparezca como inmanejable para tapar otros conflictos que son realmente serios y que no los han manejado con prudencia. Este gobernador ha tomado la decisión de seguir construyendo la solución en paz.»
Después de que trascendieron estos conceptos que se repitieron por radios de la zona, Sobisch anticipó que hoy convocará a la paritaria docente para que se discutan los reclamos de los maestros que se atrincheraron en el argumento de exigir la incorporación al básico de todos los adicionales mientras que el gobierno, especialmente el ministro de Educación, Mario Morán, endureció su postura de que el gobierno abre el diálogo, pero supeditado a la finalización de los cortes de rutas.
Esta decisión fue el punto de quiebre de la relación entre los huelguistas y el gobierno provincial, agravado porque en el medio se produjo una confusa intervención del gremio petrolero, liderado por el moyanista Guillermo Pereyra que en la interna del Movimiento Popular Neuquino se alinea junto con el ex vicegobernador y precandidato a gobernador no sobischista Jorge Sapag, quien mantiene un cauteloso silencio de radio sobre este convulsionado conflicto que amenaza seriamente a la producción petrolera.
Hasta ayer, los camiones de las empresas hidrocarburíferas podían todavía optar por caminos alternativos para sacar la producción, pero no se descartaba que, de prolongarse la medida de fuerza, se afecte al suministro de petróleo hacia las distintas refinerías.
Pereyra primero apoyó a los docentes -»sólo buscaba una mediación», se justificó ante este diario-, pero luego retiró dicho apoyo, lo que provocó enfrentamientos entre sus seguidores y los activistas de ATEN, un gremio radicalizado que desconoce a la conducción nacional de CTERA.
Rincón de los Sauces, donde se encuentran importantes yacimientos de petróleo, se transformó en el epicentro de la convulsión neuquina, y los reclamos han excedido a los docentes para transformarse en un petitorio popular. El sábado a la noche, unos 800 manifestantes obligaron al intendente local, Omar Rueda, a ponerse a la cabeza de una marcha hacia la empresa Oldelval, que regula todo el petróleo que las productoras tienen en los pozos de la zona. La posición de Rueda es tan complicada como la de Pereyra en este conflicto al punto que podría renunciar, aunque públicamente negó hacerlo. El intendente se reporta políticamente al cacique petrolero.
Los asambleístas pidieron un hospital con quirófano, más escuelas, combustibles más baratos, regulación del precio de los alquileres y construcción de viviendas. El gobernador Sobisch respondió el petitorio anunciando diversas obras públicas, especialmente en salud y educación, que prevé un nuevo hospital y edificios escolares para los niveles inicial, primario, secundario, adultos y terciario. También les recordó a los manifestantes que muchos de los reclamos se encontraban previstos en el Presupuesto para 2006 y, elípticamente, le reprochó al intendente no haber aportado las tierras necesarias para esas obras y no haber aportado la garantía de coparticipación impositiva que se requiere para el inicio de planes de viviendas. Otros anuncios tienen que ver con la provisión de gas y servicios públicos.




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