16 de noviembre 2006 - 00:00
Un aplaudido Piña, contra intendentes
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Vestido con la misma remera que lució el día de las elecciones -donde se aprecia una imagen de San Miguel Arcángel enfrentando al demonio-, el muy aplaudido Piña fue uno de los dos convencionales del Frente Unidos por la Dignidad (FUD) que decidió no emitir un discurso formal.
Sin embargo, se encargó de insistir con que no participará activamente en política, aunque adelantó que «quizás ofrezca un consejo a quien me lo pida»: «Pero no aconsejaré nombres para eventuales candidaturas», advirtió, frente a la dispersión de socios que hoy muestra la megacoalición opositora.
El sacerdote jesuita además destacó que «la democracia ha dado un paso importante, y la sociedad se ha quitado un peso de encima, ya que esta honorable Convención ha expresado su verdadero sentir».
En paralelo, lamentó los abucheos que recibieron convencionales oficialistas. «Se lo podrían haber guardado; debemos ser respetuosos», predicó.
También confirmó que se tomará un descanso hasta el 4 de diciembre -»porque ese día asume el nuevo obispo de la diócesis de Iguazú, el padre Marcelo Martorell»- y que luego viajará a España para tomarse unas vacaciones. «La verdad es que estoy un poco cansado», admitió.
El día para Piña había arrancado muy temprano, cuando inició su viaje a Posadas desde Puerto Iguazú, acompañado por otro convencional de esa localidad, Claudio Salvador.



