13 de enero 2011 - 21:25
Una presa reavivó guerra del agua entre Mendoza y La Pampa
-
Los gobernadores dialoguistas hacen equilibrio entre la crisis fiscal y las negociaciones con Milei
-
El gobernador Poggi anunció que impulsará una reforma constitucional en San Luis
Oscar Jorge
La reacción de Jaque no se hizo esperar: «La Pampa siempre buscó una solución al conflicto sobre el trasvase de las aguas del río Grande al Atuel, no sobre la construcción de la presa. Esto no tiene nada que ver con Portezuelo», dijo. Estamos actuando de pleno derecho y tenemos la autorización legal para hacerlo», recalcó.
El proyecto de Portezuelo del Viento tiene una larga historia, aunque recién comenzó a tomar forma en 2006, cuando Néstor Kirchner le prometió al gobernador mendocino Julio Cobos -por entonces aliados políticos- financiar ese dique como compensación por el impacto negativo en el distrito cuyano de la promoción industrial en provincias vecinas.
Por lo pronto, la semana que viene estarán a la venta los pliegos de la licitación, mientras que la intención es completar el proceso de adjudicación en agosto de este año. La obra requerirá una inversión de cerca de u$s 493 millones. «Será una presa que embalsará agua que se destinará al consumo humano, al riego de unas 58 mil hectáreas y a la producción de energía hidroeléctrica», detalló López.
Por su parte, Jaque enfatizó que «se trata de una obra de la que se viene hablando desde hace 41 años» y que, «desde todo punto de vista, es estratégica para Mendoza: será una de las cinco presas que aprovechará el río Grande, el más caudaloso de la provincia».
Según las estimaciones, la construcción de Portezuelo del Viento empleará -en 50 meses de plazo de obra- a 1.500 personas en forma directa y, una vez concluida, generará 210 megavatios de energía. «Será una de las presas más altas de la Argentina, con un paredón de 181 metros», remarcó el gobernador Jaque.




Dejá tu comentario