La industria automotriz china atraviesa uno de sus momentos de mayor expansión en Argentina. La llegada de nuevas marcas, la incorporación de modelos eléctricos e híbridos y una oferta cada vez más amplia de SUV modificaron el escenario comercial. En ese contexto, los cambios en el régimen de importación de vehículos electrificados sin arancel abren una nueva etapa para las empresas que buscan aumentar su presencia en el país.
Arancel cero para autos eléctricos e híbridos: cómo impacta el nuevo esquema en las marcas chinas
Las firmas asiáticas ganan participación en el mercado argentino y buscan consolidar su expansión. Los cambios en el régimen de vehículos electrificados plantean nuevas oportunidades, pero también una mayor competencia por los beneficios.
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La modificación del sistema de asignación de cupos llega cuando los fabricantes chinos ya ocupan un lugar relevante en el mercado local. Según datos de ACARA, entre enero y septiembre de 2026 se patentaron cerca de 40.000 vehículos de marcas chinas, equivalentes a aproximadamente el 10% del mercado de automóviles y comerciales livianos.
BYD encabezó ese segmento con 12.250 unidades, seguida por BAIC, con 7.582, y Chery, con 4.954. También registraron una presencia destacada Haval, MG, Jetour y Changan.
El crecimiento adquiere mayor relevancia porque se produce en un mercado automotor que acumula una caída interanual de los patentamientos. Mientras las ventas generales muestran señales de contracción, las marcas chinas avanzan con propuestas que combinan tecnología, equipamiento y diferentes alternativas de electrificación.
Uno de los factores que contribuyó a esta expansión fue el régimen que permite importar hasta 50.000 vehículos electrificados por año sin pagar el arancel extrazona del 35%, siempre que cumplan las condiciones establecidas.
Sin embargo, el nuevo escenario también plantea desafíos para las compañías de ese origen, que deberán competir con un universo más amplio de fabricantes interesados en aprovechar el beneficio.
El nuevo escenario para las marcas chinas
La Resolución 438/2026, publicada en el Boletín Oficial, introdujo modificaciones en el procedimiento para distribuir el cupo anual de vehículos electrificados.
El esquema mantiene una asignación inicial de 25.000 unidades para las automotrices radicadas en Argentina y otras 25.000 para las empresas importadoras, pero incorpora mayor flexibilidad para redistribuir los cupos que no sean utilizados.
Además, los criterios de selección podrán definirse en cada convocatoria. Entre los factores que podrán evaluarse aparecen los antecedentes comerciales de las empresas, su capacidad financiera, los plazos de importación, el precio de los vehículos y las inversiones vinculadas con la infraestructura de carga.
Para las marcas chinas, esta modificación presenta oportunidades y exigencias. Aquellas compañías que hayan desarrollado redes comerciales, servicios de posventa y operaciones de importación podrán utilizar esos antecedentes para respaldar sus solicitudes, aunque ninguna de esas condiciones garantiza por sí sola la adjudicación de unidades.
La nueva normativa también permitirá establecer límites por empresa o modelo, una herramienta que podría modificar la distribución de los vehículos disponibles entre los distintos participantes.
Otro cambio relevante fue la actualización de los valores FOB máximos para acceder al beneficio. El límite para los eléctricos puros se elevó a u$s35.000, mientras que para los híbridos convencionales y enchufables se estableció en u$s18.000. Los híbridos ligeros mantienen un máximo de u$s16.000.
Esta ampliación permite incorporar vehículos que anteriormente quedaban fuera por su valor de origen. No obstante, también habilita a competir a fabricantes de otras regiones con productos de mayor precio, por lo que las marcas chinas podrían enfrentar una disputa más intensa por un cupo que mantiene su volumen anual.
BYD, Chery y BAIC buscan consolidar su crecimiento
La expansión de los fabricantes chinos ya se refleja en la diversidad de productos disponibles en Argentina.
BYD se posicionó como una de las protagonistas del segmento electrificado, con una estrategia concentrada en vehículos eléctricos e híbridos enchufables. Su crecimiento comercial también está acompañado por la ampliación de la red de concesionarios y servicios de atención al cliente.
Por su parte, Chery busca fortalecer su presencia mediante una oferta de SUV que combina motorizaciones convencionales con nuevas tecnologías híbridas. La marca, que cuenta con una trayectoria más extensa en el mercado argentino, enfrenta el desafío de aprovechar esa experiencia comercial en un escenario con mayor cantidad de competidores.
BAIC, junto con otras marcas del sector como Haval, MG y Changan, también participa de la transformación de la oferta local. Sus estrategias incluyen vehículos de distintos tamaños y segmentos, con una creciente presencia de alternativas electrificadas.
El avance no se limita a estas empresas. La primera Expo Auto Chino, realizada en octubre en Buenos Aires, reunió a más de 20 marcas y puso de manifiesto la magnitud de la expansión comercial de los fabricantes asiáticos.
En este contexto, la competencia empieza a trasladarse desde el precio de venta hacia otros aspectos del negocio, como la disponibilidad de repuestos, las garantías, la cobertura territorial de los concesionarios y el servicio de posventa.
El desafío de crecer sin depender del arancel cero
Aunque el beneficio impositivo fue un incentivo importante para el desembarco de vehículos electrificados, la continuidad del crecimiento de las marcas chinas dependerá también de su capacidad para operar fuera del régimen especial.
El cupo anual es limitado y el aumento de los valores FOB habilita a un mayor número de fabricantes a solicitar unidades. Esto significa que las compañías deberán evaluar alternativas para sostener su oferta cuando los vehículos no reciban la exención arancelaria.
Algunas marcas ya comenzaron a desarrollar operaciones de importación por fuera del cupo, asumiendo los derechos correspondientes.
También aparece la posibilidad de ampliar las operaciones regionales, particularmente a través de Brasil, aunque los beneficios comerciales del Mercosur están sujetos al cumplimiento de las reglas de origen aplicables.
La expansión de los vehículos chinos, por lo tanto, no dependerá exclusivamente de la política arancelaria argentina. La escala de producción, los costos logísticos, la estructura comercial y la capacidad de ofrecer precios competitivos serán variables decisivas.
El nuevo régimen puede ampliar las posibilidades de ingreso de modelos eléctricos e híbridos, pero también intensificará la competencia entre las empresas que buscan acceder al beneficio.
Para las marcas chinas, que ya lograron incrementar su participación en el mercado argentino, el próximo desafío será transformar ese crecimiento inicial en una presencia comercial sostenida, con mayor volumen de ventas, cobertura nacional y una oferta capaz de competir incluso cuando el arancel cero no esté disponible.





