Alerta: por cortes de rutas en San Luis automotrices podrían parar producción

Autos

Varias fábricas están al límite con el abastecimiento de autopartes de proveedores puntanos. Estiman que stock de piezas alcanza hasta el lunes o martes

Las consecuencias de la cuarentena en la economía se multiplican y el sector automotor lo sufre de manera directa. Después del cierre de fábricas que se dispuso desde mediados de marzo, la reapertura se vino realizando de manera paulatina, ante los inconvenientes que generó la pandemia a nivel global. La producción se fue recuperando aunque todavía no se alcanzó el ritmo anterior por las exigencias que imponen los protocolos sanitarios. Recién algunas terminales están reimplantando el segundo turno de actividad. Los problemas de abastecimientos de autopartes es una de las zonas más críticas de la actividad, ya que se está trabajando con un flujo muy ajustado. Esta semana, la situación se volvió más delicada a raíz del conflicto desatado entre San Luis y provincias limítrofes por los cortes de rutas y largas colas en los límites de cada distrito, ante los estrictos controles por el coronavirus.

Por este motivo, en las terminales automotrices se encendió una luz de alarma por el impacto que puede tener la prolongación de esta puja. Desde las empresas advierten que si no se produce una solución inmediata, algunas fábricas van a tener que parar la producción desde la semana próxima. No sólo fabricantes de vehículos sino también de autopartes destinadas a la exportación.

Hay fabricantes de autopartes de San Luis que abastecen a la industria automotriz, como CRAFMSA, Compañía Regional de Aceros Forjados Mercedes S.A. y POLIMETAL S.A. Incluso, también hay inconvenientes con proveedores que están radicados en Chile y que sufren las mismas dificultades para transitar, especialmente por la Ruta 7.

Desde una terminal anticiparon que entre lunes y martes tendrían que suspender la producción de vehículos por falta de piezas. La misma respuesta se obtuvo desde otro fabricante: “Tal vez tengamos que sacar de la línea de producción unidades sin terminar por falta de alguna autoparte”, señaló un directivo.

La situación se produce en momentos en el que existe en el mercado un importante faltante de vehículos por los meses que estuvo paralizada la actividad. Este hecho se agrava por una fuerte demanda generada por la brecha cambiaria entre el dólar oficial y el “blue”. La escasez es generalizada. Por un lado, faltan modelos importados por las trabas al ingreso de productos a raíz de la falta de dólares. Pero la situación de desabastecimiento es similar en los vehículos de producción nacional, ante la mayor demanda, reforzada por el faltante de importados. De hecho, en septiembre, cuatro de los primeros cinco modelos más vendidos fueron “made in Argentina”. Ese beneficio cambiario, que permite pagar 0km en dólares en los niveles más bajos históricos, favorece la demanda de pickups nacionales. Eso hace que, en algunos casos, las demoras de entrega superan los 60 días. Si vuelven a parar las plantas, como consecuencia del conflicto en los límites provinciales, la situación se agravaría.

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